MIGUEL GÁMEZ. MÁLAGA
El rival de pasado mañana en La Rosaleda, el Villarreal (17.00 horas) es uno de los más incómodos a los que se debe enfrentar el conjunto blanquiazul en su propio feudo de aquí hasta el final de la presente temporada.
De hecho, el llamado ´Submarino amarillo´ no sabe lo que es perder en Martiricos en las últimas cinco campañas, en las que ha sumado una victoria (0-2, con goles de Riquelme y Cazorla) y cuatro empates.
El último precedente se saldó con una igualada a dos, después de que el cuadro castellonense se adelantara por dos veces en el marcador, con tantos de Rossi y Llorente, neutralizados por Duda y, en los últimos compases del choque, por el asturiano Adrián, que evitó la derrota.
En la Liga 2002-03, en el primero de estos cinco enfrentamientos, el Villarreal también se puso por delante en el electrónico, merced a un gol del argentino Martín Palermo. Sin embargo, el empate definitivo lo puso el uruguayo Darío Silva un cuarto de hora más tarde.
Sólo en las dos Ligas anteriores, en las temporadas 2000-01 y 2001-02, ambas con Joaquín Peiró en el banquillo, el Málaga conoció la victoria –sendos resultados por 2-1–.
En la primera de ellas, el doblete del panameño Dely Valdés, actual segundo entrenador del Málaga, hizo posible que el bloque blanquiazul se llevara el triunfo, mientras que el gol del honor fue obra del rumano Gica Craioveanu.
En el segundo envite, los tantos materializados por el holandés Kizito Musampa y por el uruguayo ´Gato´ Romero dejaron en mera anécdota el gol del rumano Galca.
El Villarreal, que encadena tres encuentros consecutivos sin encajar un gol, será un duro contrincante para un Málaga que espera sacarse la espina de las cinco campañas más recientes y, con ello, recuperar la senda del triunfo de 2001, la última vez que los aficionados malaguistas se fueron contentos ante los amarillos.