MANU PUGA
El Granada es el equipo menos goleador de Primera División después de 20 partidos disputados con 14 goles. Lo que se refleja en que el conjunto, ahora dirigido por Abel Resino, marca un gol cada 128 minutos. Unas cifras paupérrimas de cara a la portería contraria que el Málaga debería aprovechar el próximo lunes en su duelo regional.
Los problemas del Granada en esta temporada son muchos, pero si hay que destacar alguno es su escaso olfato goleador en lo que llevamos de campaña. El próximo rival del Málaga se ha dejado muchos puntos hasta la fecha por su falta de acierto en los metros finales, algo que también se le achaca al conjunto de Manuel Pellegrini.
Los delanteros del Granada están en el punto de mira y, por ello, el conjunto rojiblanco decidió recurrir al mercado invernal para fichar al ariete brasileño Henrique Almeida en calidad de cedido procedente del Sao Paulo.
Y es que, las cifras goleadoras de los delanteros granadinos no son propias de un equipo de Primera División: Ighalo, dos goles; Uche, un gol; Álex Geijo, un gol y Jara, que aún no se ha estrenado. Es cierto que el nigeriano Ighalo es el máximo realizador del Granada, pero comparte «galardón» con un lateral, Siqueira; dos centrocampistas, Fran y Mikel Rico y un extremo, el portugués Martins.
Además, en Los Cármenes sólo han conseguido ocho de los 14 goles que llevan hasta ahora, los seis restantes los han materializado a domicilio.
El conjunto nazarí, «novato» en la máxima categoría, no ha conseguido marcar ni un sólo gol en 10 de los 20 partidos disputados. Además, la máxima cifra goleadora en un mismo encuentro ha sido de dos goles.
Con todos estos datos en la mano, Manuel Pellegrini y su zaga deben estar frotándose las manos. Pero no hay que engañarse. El conjunto malaguista es el quinto más goleado con 29 goles en contra. Por lo que el conjunto nazarí, con estos números, también pueden ver la botella medio llena. Los números de cada equipo hablan por sí sólos y cada cual se agarra a los datos que más le convenga.
Además, Abel ha entrado con buen pie en el banquillo de Los Cármenes tras lograr ante el Betis a domicilio una victoria de prestigio (1-2) que sacaba al Granada de los puestos de descenso.