La Opinión Hoy el partido del malaguismo se juega en los despachos. El técnico Manuel Pellegrini tiene previsto reunirse con el único hombre fuerte que hay en Málaga de los propietarios cataríes, el ejecutivo Moayad Shatat. En esa reunión se decidirá buena parte del futuro de la plantilla y del técnico malaguista. El chileno ejercerá de representante del plantel para intentar conocer de primera mano las intenciones de los dirigentes. El paso de los días ha elevado la incertidumbre de la plantilla, que ya intuye que el proyecto dará un giro de 180 grados. Además, el futuro de Pellegrini también dependerá mucho de esta reunión. Las condiciones del plantel y el elevado caché del entrenador pueden ser el detonante para una posible salida.