El ´hat trick´ de Manu Puga

20.10.2013 | 05:00

1. El fútbol y su hipócrita cercanía

Isco, hasta ser sustituido por Modric, fue el protagonista principal del fútbol español durante toda la semana al enfrentarse con su nuevo equipo al Málaga, club que le ha visto hacerse una estrella, pero el Madrid, inexplicablemente, no ha dejado que hable sobre sus sensaciones.


­El fútbol sigue adquiriendo una dinámica de alejamiento de la sociedad que ya alcanza lo ridículo. Los equipos, cada año más profesionalizados y elitistas, actuan como auténticas multinacionales entregadas al dinero y de espaldas al sentido común. El Madrid, cómo no, es el mejor ejemplo de ello. Y es que todos los amantes del fútbol, que somos muchos, queríamos saber qué sentía Isco antes de enfrentarse a «su» Málaga por primera vez después de todo lo que le ha dado el equipo de su tierra al «mago» de Benalmádena. Pero con muy poco tacto por parte del conjunto merengue, han evitado que el jugador hable sobre sus impresiones. ¿Qué hay de malo en que Isco diga que va a ser un partido especial para él o que si marca lo va o no lo va a celebrar? Verdaderamente absurdo... Eso sí, mucho brazalete contra el cáncer de mama: hipócrita cercanía con la sociedad.

2. Sobremesa de reencuentros y ¿futuribles?

El regreso de Schuster al Bernabéu, el primer partido de Isco contra el equipo de su alma y unos minutos de Jesé contra el que dentro de unos meses puede ser su nuevo equipo. Muchos alicientes en un partido pero el resultado el de casi siempre: derrota.


­Un Madrid-Málaga siempre da para mucho, tanto en el terreno de juego como entre bambalinas. Sobre todo en los últimos años con Manuel Pellegrini, ex del Madrid en el banquillo malaguista y con Mourinho, que en su día menospreció al conjunto de Martiricos con una salida de pata de banco de la que luego rectificó, todo hay que decirlo. Ahora otro exmadridista entrena al Málaga, Bernd Schuster, más simpático que el «Ingeniero», también hay que decirlo, y al que le gusta un «kilombo» a la hora de hablar del Madrid casi tanto como jugar al golf. Además, esa relación Madrid-Málaga, Málaga-Madrid tiene hoy otra arista más, la de Isco Alarcón, que ayer jugó sus primer partido contra el Málaga. Se fue ovacionado, pero no por su público, sino por el millar de malaguistas que invadieron el coliseo blanco. Ver para creer pero es lo que tiene, al final, quien más cariño te da siempre es la familia, y el malaguismo es eso para el de Benalmádena, su verdadera familia.

Por otro lado, la venta de Isco dejó abierta la posibilidad de una cesión de un madridista al Málaga. Esa cesión tenía en verano y tiene ahora para enero nombre y apellido, el de Jesé Rodríguez. El canario disputó unos minutos contra el que puede ser su nuevo equipo si Ancelotti no cuenta con él de manera consecutiva. El Málaga le sigue esperando.

3. La calma tensa en la que vive el Málaga CF

El Málaga CF ha vivido un proceso de cambio brutal en dos años para intentar ajustarse a su nueva realidad económica, pero aún conserva jugadores de prestigio con ofertas importantes a los que va a ser difícil retener... y el mercado invernal acecha.


­No es por meter cizaña ni por alertar al personal, pero cada día que pasa y se acerca la apertura del mercado invernal más nervioso me pongo. Creo que no es para menos viendo como grandes equipos europeos tantean a los mejores jugadores de la plantilla malaguista, que por suerte aún tiene varios. Caballero, que su actuación ayer hizo que se revalorizase aún más, tiene cantos de sirena del City de Pellegrini; Portillo, emblema de la casa tras la marcha de Isco también se lo rifan en la Premier; Santa Cruz, con calidad y mucho nombre aún lo tiene el Barça en una lista de posibles delanteros a fichar en enero...

Y es que, viendo lo que pasó la temporada pasada con Monreal, me echo a temblar. El jeque ha pasado de poner pasta a mansalva a tratar de que el negocio no le cueste un pavo, y eso pasa por vender a sus mejores activos.

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