El rincón del experto

Preparación del vehículo para el verano

Autopremier Costa, concesionario oficial de Opel de la Costa del Sol, detalla cómo mantener el sistema de aire acondicionado a punto

14.06.2016 | 19:26
Una imagen del cuadro de un Opel Corsa.

¿Por qué es importante revisar periódicamente el aire acondicionado de tu coche?

Al igual que ocurre con los aparatos domésticos, al Aire Acondicionado de del automóvil hay que hacerle un mantenimiento anual, no basta con recargar el gas. Por norma general bastará con efectuar una recarga del líquido refrigerante a partir del cual funciona el sistema de aire acondicionado de su vehículo. Sin embargo, también es conveniente efectuar una revisión que determine si existen fugas en el circuito o si el compresor se encuentra en mal estado. Es cierto que el sistema del aire acondicionado se deteriora en función de su uso. No obstante lo recomendable es hacer una revisión al menos una vez al año antes del verano.

"Si no lo haces, a la larga la avería puede ocasionar un importante desembolso económico", aseguran desde el taller responsable de distribuir a la marca alemana. Es interesante saber que el sistema de aire acondicionado de los vehículos funciona transformando el aire caliente del exterior en aire frío, o viceversa. Esto se hace gracias a un gas que circula por el circuito; como este está compuesto por tubos flexibles, se favorecen las fugas. Una razón más para revisar el sistema periódicamente. Pero no es la única.

El Filtro de habitáculo es una pieza importante que no hay que descuidar, consiste en filtrar el aire, el polen, el polvo y las partículas de gasoil. Con él te aseguras que el aire que entra al interior del coche está libre de polen y otras partículas contaminantes. Es importante que se cambie regularmente ya que influye directamente en tu salud. En ocasiones, no acertamos con la temperatura ideal cuando vamos en el coche, o nos pasamos, o no llegamos. Os diremos que lo ideal es que el aire acondicionado funcione entre los 22 y los 23 grados. Los expertos apuntan que llevar el aire por debajo de 20 grados eleva el consumo hasta un 20%.

Una buena práctica en días muy calurosos es que antes de conectar el aire bajes las ventanillas del coche para que la temperatura no sea tan elevada, Cuando se haya renovado el aire del habitáculo, cierra las ventanillas y pon el climatizador en recirculación, de esta forma no obligas al circuito a trabajar el máximo rendimiento, y evitarás que se deteriore mucho antes. Y en invierno, es aconsejable que de vez en cuando enciendas el aire acondicionado para evitar obstrucciones, se resequen los conductos y, sobre todo, que proliferen moho y bacterias en su interior que son los que causan los malos olores en el coche. Además, es una excelente forma de eliminar el vaho de los cristales.

Puede ocurrir, que cuando después de tiempo sin conectar el aire, al encenderlo percibas un olor desagradable. Esto se debe a la acumulación de humedad en los conductos de aireación. Es un síntoma de que el circuito está infectado de bacterias, polvo y hongos. Por lo que se suele inyectar aerosol fungicida en los conductos del aire, después hay que ponerlo en recirculación con las ventanillas cerradas durante 10 minutos, así eliminas los malos olores del coche y las posibles bacterias.
Esto lo tienen que hacer en un taller, a poder ser de la propia marca de tu coche. Allí comprobarán que no hay fugas y que el compresor, el evaporador y la válvula de expansión funcionan bien.

Elementos del sistema del aire acondicionado

Filtro de habitáculo: filtra el aire, el polen, el polvo y las partículas de gasoil. Es importante que se cambie regularmente ya que influye directamente en tu salud.

Botella deshidratante: filtra las impurezas (limaduras, aceite quemado, etc.) y recupera la humedad del circuito para proteger el compresor.

Válvula de expansión: permite que el fluido pase del estado líquido al estado gaseoso, lo que genera el frío.

Evaporador: enfría el aire que circula en el habitáculo y le quita la humedad.

Compresor: comprime el gas y vuelve a lanzar el ciclo de funcionamiento del sistema de climatización.

Condensador: enfría el gas y asegura que este pase al estado líquido que ha sido comprimido por el compresor. 

Los precios de las revisiones pueden oscilar entre 30 euros  sólo recarga de gas o 60€ con carga, desinfección del circuito, prueba de rendimiento y chequeo visual.

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