princesa sánchez. Marbella
Los marbellíes se preparan para acariciar el bastón de mando de su Ayuntamiento, todo un símbolo reservado hasta ahora para el alcalde de turno, siempre designado por el pueblo en democracia, pero ocasionalmente ´amnésico´ acerca de esta circunstancia. La fecha del estreno se calcula para el próximo diciembre, mes en el que los vecinos tendrán la oportunidad de tomar el micrófono en el pleno ordinario.
Los primeros pasos ya se han dado "muy lentamente", en opinión de la oposición y de buena parte de las organizaciones sociales. El director de Participación Ciudadana, Baldomero León, explicó a este diario que, tras la aprobación de la constitución del primer consejo sectorial formado por asociaciones vecinales, en la sesión plenaria del pasado viernes, la primera asamblea constituyente podría celebrarse muy pronto. "Probablemente, en noviembre", matizó el presidente de la federación de asociaciones de vecinos de Marbella y San Pedro, Alejandro Dogan.
Reglamento. Una vez constituidos, los mecanismos de interacción en la gestión de la ciudad ya vienen determinados en el reglamento de Participación Ciudadana, aprobado por la comisión gestora que gobernó el Consistorio el pasado abril de 2007.
Un total de 26 miembros forman parte de este primer consejo, un órgano que permitirá "canalizar las iniciativas e inquietudes de los ciudadanos". Entre los componentes del consejo vecinal se encuentran la alcaldesa, Ángeles Muñoz; los representantes de 16 asociaciones de residentes; cuatro miembros escogidos aleatoriamente del censo y otros cinco designados directamente por la regidora.
Para participar, contarán con distintos mecanismos. Uno de ellos es el derecho de intervención en las sesiones públicas municipales, documentado en el artículo 7 del texto. Eso sí, los residentes que pertenezcan a uno de los colectivos inscritos en el registro municipal de asociaciones lo tendrán más fácil, ya que no deberán adjuntar a su petición el apoyo del 3% de las personas inscritas en el padrón.
Los colectivos solicitarán su intervención en el pleno a la alcaldía, al menos, un día antes de su celebración con un asunto "relacionado directamente con los puntos incluidos en el orden del día". Si la petición no es denegada, que puede serlo, el demandante dispondrá de diez minutos para hacer su intervención, después de los grupos políticos municipales; una imagen esperada cuya visualización "dependerá de la voluntad política", según Dogan.