princesa sánchez. Marbella
Las obras no empezarán tampoco hoy. El soterramiento de la autovía A-7, que conecta las localidades peninsulares bañadas por el mar Mediterráneo, a su paso por San Pedro Alcántara, no comenzarán hasta última hora del lunes, fecha en la que también se producirá el primer corte de tráfico en sentido Málaga.
La concesionaria de este proyecto del Ministerio de Fomento, la empresa OHL, ha retrasado su inicio por cuarta vez, según denunció ayer el Ayuntamiento de Marbella.
"Los sucesivos cambios de fecha para ejecutar el grueso de las obras son poco serios y demuestran la improvisación con la que está actuando el Ministerio de Fomento y el miedo de la concesionaria ante el caos circulatorio que se avecina", argumentó el concejal de Obras Públicas en Marbella, Pablo Moro.
La principal vía alternativa para hacer trayectos interurbanos en el transcurso de los trabajos, la variante sur, no está completamente lista de acuerdo con Moro. De ahí que este vial que conecta la rotonda de las Petunias –situada justo en el cruce con la carretera de Ronda– con el centro del núcleo poblacional marbellí hasta alcanzar la barriada de El Ingenio no se haya abierto a la circulación, aunque, para Moro, su apertura tampoco eliminará futuros problemas de tráfico.
La única forma de evitar que las caravanas "lleguen hasta la capital de la provincia" es que se elimine el peaje de la autopista mientras duren las obras de construcción del túnel por la que discurrirá la A-7. Unos trabajos que se prolongarán en mas de un año y medio, según dijo ayer.
A los 65.000 vehículos de media que circulan por esta carretera en temporada baja, "hay que sumarle dos operaciones de paso del estrecho más una o dos campañas turísticas de Semana Santa y otra de Navidad", recordó el edil. Esto supondría, además de las dificultades de movilidad para residentes y visitantes, "dar una mala imagen de la ciudad especialmente a éstos últimos".
No por ello, el gobierno del PP?reconoce los beneficios de una construcción que permitirá adecentar seis kilómetros de una de las autovías más utilizadas.
El paso de la A-7 por el núcleo sampedreño es uno de los mayores focos provinciales de atascos y accidentes de tráfico. La construcción del doble túnel permitirá que la autovía no atraviese directamente el núcleo poblacional y, por tanto, les evitará semáforos a los conductores y riesgos a los peatones, que circularán por la parte superior, en la que se aprovechará para construir una nueva zona verde.