princesa sánchez. Marbella
El proyecto de ampliación del puerto pesquero y deportivo Marina-La Bajadilla, en Marbella, ya cuenta con todas las bendiciones necesarias para su ejecución. Obtenerlas ha costado cerca de diez años de tramitación. El último paso lo ha dado la Dirección General de Costas que en los próximos quince días, emitirá su visto bueno definitivo a la Junta de Andalucía. Para entonces, solo quedará sacarlo a concurso.
"Este plan revitalizará el sector turístico local", auguró la alcaldesa del municipio, Ángeles Muñoz, quien mantuvo ayer en Madrid una reunión sobre esta iniciativa pendiente con la máxima responsable de Costas, Alicia Paz, quien le comunicó a la regidora la situación actual del proyecto, informó el Consistorio.
La intención es que, antes del verano, estén preparados los pliegos de condiciones. Estos documentos especificarán los requisitos que deberán cumplir las empresas que opten a acometer esta obra, una de las mas esperadas por los empresarios de la localidad y de las mas temidas por los colectivos ecologistas. "Su construcción ampliará el efecto acumulativo de arena en la bocana del puerto", explicaron, un problema que se repite año tras año.
A pesar de ello, el proyecto básico de remodelación del puerto La Bajadilla tiene a su favor el informe de impacto ambiental que emite la Consejería de Medio Ambiente. Un documento que "no tiene por qué ser una garantía", a tenor de las dificultades que los pescadores tienen últimamente para salir a faenar. Hace dos meses, la bocana no alcanzaba ni los dos metros de calado por acumulación de arena y las embarcaciones no tenían suficiente seguridad para salir a faenar por temor a encallar. Actualmente, un barco se encarga de dragarla.
Para Muñoz, la ejecución de este proyecto supone la recuperación económica de la ciudad. La obra consiste en construir un nuevo dique exterior de unos 900 metros de longitud y prolongar el actual contradique en unos 400 metros. Una actuación que se ha planteado hacia el mar para intervenir lo mínimo posible sobre las playas adyacentes. El objetivo es aumentar la capacidad de atraque del puerto con 408 amarres nuevos que se sumarán a los 266 ya existentes. En esta nueva infraestructura, podrán atracar buques de crucero.
Este plan es el básico ya pendiente de salir a licitación. Pero los empresarios consideran que no es suficiente. De hecho, ya propusieron que La Bajadilla se amplíe hasta alcanzar los 2.500 puntos de amarre, de acuerdo con la demanda de interesados que acumula.