princesa sánchez. Marbella
El conflicto político sobre los repartos de poder en la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental pueden llegar a subir el precio del agua en Marbella. La alcaldesa de esta localidad, Ángeles Muñoz, advirtió ayer de que la expulsión de los populares del gobierno del ente mancomunado podría dañar las relaciones entre el Ayuntamiento y la suministradora pública de agua que depende de este organismo, Acosol.
Hasta ahora, ambas instituciones negociaban unas deudas mutuas que tienen pendiente de pago. En concreto, el Consistorio marbellí le debe 31 millones de euros a Acosol por atrasos e impago de servicios y, a su vez, Acosol le adeuda 9,5 millones por suministrar agua a buena parte de sus urbanizaciones privadas, lo que se denomina suministrar "en baja".
Muñoz explicó ayer que hay dos sentencias, una reciente de marzo de este año y otra anterior de julio de 2006, que establecen que Acosol no tiene competencia para suministrar el agua en baja y, por ello, debe restituir al Consistorio las cantidades cobradas por este concepto en los últimos años.
De ahí, que lanzara su ultimátum: o se mantienen las negociaciones o se ejecuta la sentencia por la que Acosol dejaría de suministrar agua a las urbanizaciones. Pasaría entonces a hacerlo la actual concesionaria Aquagest, un cambio que de acuerdo con las fuentes consultadas por este diario podría incrementar la factura de los usuarios.
El consejero delegado de Acosol, José Bernal, le restó razón a la regidora pero se mostró dialogante. Sobre las sentencias judiciales, afirmó que no le dan la razón al Ayuntamiento, puesto que los juristas de cada una de las partes mantienen criterios opuestos. Pero prefirió mantener la vía de la negociación.
Bernal incidió en que sabe diferenciar perfectamente la situación política de la Mancomunidad de la prestación de servicios que tiene encomendados. "En ningún momento, hemos pensado en usar estos servicios, que a fin de cuentas van destinados a los ciudadanos, como arma de confrontación", añadió.
Si las conversaciones se restablecen y se alcanza un pacto, Acosol seguirá abasteciendo de agua a las urbanizaciones y hoteles que tiene asignados, a la vez que abonaría el canon correspondiente por prestar este servicio para el que no ha sido seleccionado previamente por el Ayuntamiento. El Consistorio, por su parte, pagaría la deuda contraída por anteriores gobiernos municipales con Aquagest y la propia empresa pública de aguas.