CARMEN FERNÁNDEZ. TORREMOLINOS
A cualquier tipo de juego era ayer posible jugar en el recinto del estadio municipal ´Ciudad de Torremolinos´. Una pequeña ciudad de Las Vegas disfrazada de castillos hinchables y decenas de juegos con los que los pequeños pudieron refrescarse del caluroso verano de estos días.
Ana Belén Cruz, madre de cuatro hijos, no encontraba manos para llevar todos los regalos de las numerosas casas colaboradoras que les habían tocado a sus hijos en la tómbola. "Los pequeños han disfrutado de este día de una forma increíble", comentó la madre. "Han podido jugar durante toda la mañana a un montón de juegos, deberían de hacer más ferias como ésta", solicitó Cruz.
Entre los juegos destacaron los más de ocho castillos gigantes, entre ellos, uno acuático. Tampoco hubo ningún niño que dejase de mojarse con el agua de la manguera del camión de bomberos, que hizo que se sobrellevaran mejor las altas temperaturas registradas ayer. Muchos pequeños tampoco dudaron en descender en tirolina, o la subida y bajada a través del rocódromo.
Entre lo más original de la cita estuvo el futbolín humano, no menos emocionante que probar y refrescarse en el castillo que simulaba un pequeño parque acuático. Aunque con la calor la piscina infantil también fue muy demandada por los pequeños.
Según Manuel Cabrera, monitor de ajedrez, el taller de ajedrez fue uno de los juegos más intelectuales del parque, él mismo se enfrentó a siete jugadores, de los cuales muchos le dieron un buen jaque-mate, aunque uno de los juegos que más gusto a los niños es aquel que permitió medir su destreza en la puntería, como es el caso del paintball. También David Arroyo, monitor del stand de lucha, destacó que por este espacio pasaron más de 300 niños durante toda la mañana.
Pero no todo queda aquí, jugar a las raquetas, al fútbol, a las canastas móviles, patinar en patinetes o saltar con los balones-canguros a través de un circuito también fue posible. Una cita en la que no faltó la agraciada tómbola de regalos, típica de las ferias que dio regalos para todos en un día en el que lo importante fue jugar, y en el que muchos padres también participaron con los pequeños y volvieron a recordar lo que nunca debieron olvidar de ´que alguna vez fuimos niños´.