EUROPA PRESS
La concentración "cívica y pacífica" fue convocada por IU en defensa de los puestos de trabajos y los derechos laborales de los empleados, que llevan más de seis meses sin percibir sus retribuciones.
Se trata de uno de los actos reivindicativos en el marco de la campaña de concienciación ciudadana 'Los Monteros somos todos' impulsada por esta formación política con el propósito de contribuir al conocimiento de este conflicto laboral, para implicar a la ciudadanía y buscar así su sensibilidad y solidaridad.
Entre los asistentes a la concentración, estará la alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz. Según informaron a Europa Press fuentes municipales, la regidora asistirá a esta manifestación para mostrar su "implicación y preocupación" por la situación que están viviendo estos empleados y por el cierre de uno de los hoteles más emblemáticos de la Costa del Sol.
Muñoz respondió así a la petición realizada el pasado jueves por el concejal y portavoz de la coalición de izquierdas en el Ayuntamiento marbellí, Enrique Monterroso, quien solicitó a la regidora su implicación en la defensa de los puestos de trabajos y los derechos laborales de los asalariados afectados.
La campaña también contempla otras acciones como la edición de pegatinas identificativas y 5.000 folletos informativos. Además, el pasado miércoles se organizó una charla-coloquio bajo el título 'Los Monteros, historia viva de Marbella' que el ex director de este emblemático establecimiento, Rafael de la Fuente, ofreció en el centro cultural Cortijo Miraflores. Por otro lado, se están recogiendo firmas con un manifiesto de apoyo a los empleados de Los Monteros.
Tras varios meses de conflicto laboral y el cierre del establecimiento, el propietario, el empresario ruso Ernest Malyshev, decidió reabrir el hotel el pasado 26 de junio, después de que la Junta de Andalucía realizara un segundo requerimiento para que abriera en 24 horas o, de lo contrario, "se le denunciaría a él personalmente, y no a la empresa que gestiona el establecimiento, porque estaría cometiendo un delito de desobediencia".
Sin embargo, no se trata de una apertura real, ya que no existe trabajo efectivo, no todos los empleados se han incorporado y la situación "no resulta apta" para alojar a clientes. Al corte de suministro eléctrico producido el pasado lunes por el impago de las facturas, se suma también el de agua caliente, la falta de comida, bebida y el cierre del restaurante y el club de playa, por lo que esta apertura resulta "totalmente ficticia", según reiteró el presidente del comité de empresa, José García Osorio.