Agentes de la Policía Local de Torremolinos ordenaron el cierre del restaurante filipino Salvador, situado frente a la estación de autobuses, y que retirasen las mesas de la terraza en la que más de un centenar de compatriotas celebraban el cumpleaños del dueño, a una de la madrugada del pasado martes, a pesar de que el restaurante cuenta con una licencia para mantener las mesas en el exterior hasta las dos de la mañana.
La razón, según los agentes, que estaban interrumpiendo el paso a los vecinos y estaban molestando con el ruido.
Salvador el propietario del local confirmó a este diario que paga licencia para ello y que no tenía porque retirar las mesas hasta las dos de la madrugada. "Si lo hice fue por no armar polémica", insistió.
Jesús, vecino y trabajador de un local contiguo, comentó que los compatriotas se pusieron muy nerviosos y comenzaron a dar voces a la policía pero, que finalmente, gracias a la intermediación de un amigo de Salvador español, que separó a los cabecillas de los agentes, el grupo accedió, recogieron todo y cerraron el local justo a las dos.
Vecinos del bloque situado junto al restaurante Salvador, han declarado que el ruido que había era normal, de charla y alegría, pues era el cumpleaños del propietario, Salvador, y numerosos vecinos se acercaron a felicitarle, ya que es muy querido en todo el barrio.
"Nos han tratado muy mal, pago mucho dinero por mi licencia y no es justo que vengan a cerrarme el local una hora antes. Mis amigos estaban muy tranquilos charlando y tomando algo sin dar voces ni armar ningún jaleo en las mesas exteriores, son personas muy responsables", explicó Salvador.
La policía ha alegado que tenían puesto un karaoke exterior y que a la una de la madrugada no pueden cantar en la calle. Salvador insiste en que tiene licencia para ello.