lola sánchez. Cañete la Real
Gente versada en patrimonio, amantes de la historia y de la arqueología, o simplemente personas con ganas de vivir una experiencia nueva durante el verano. Una treintena de jóvenes procedentes de todo el mundo convivirán durante 15 días en Cañete la Real para participar en un campo de trabajo destinado a la recuperación arqueológica del castillo de Hins Canit.
Se trata de una actividad impulsada por el Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ), que lleva desarrollándose en la localidad desde hace más de 14 años. "Los jóvenes son, principalmente, gente con ganas de hacer cosas por su entorno, con una edad media de 25 años.
Durante estos días se afanarán en tareas de limpieza y desbroce, para preparar de alguna manera el castillo de cara a futuras excavaciones y estudios arqueológicos. Todo ello bajo un acuciante sol", explica el director del campo de trabajo, Juan Espinosa.
Los acentos, los lenguajes, los colores de piel y las facciones de los rostros son muy diferentes entre los participantes. Pero todos comparten, a su vez, las ganas de hacer algo por la historia de los pueblos. "Estoy interesada en la arqueología y además no me cuesta trabajar al sol porque en mi país me dedico a recoger hortalizas del campo", explica Sabine Francois, una joven francesa de 26 años procedente de un pueblo cercano a la localidad de Nimes.
El boca a boca es la fórmula más ideal con la que cuenta el IAJ para que cada año más jóvenes se interesen en participar en este tipo de campos de trabajo para voluntarios. "Casi todos los que están aquí este verano han venido asesorados por amigos que ya estuvieron otros años. Además, los talleres se prolongan durante todo el día con importantes encuentros no sólo didácticos, sino también lúdicos", aclara la coordinadora provincial del IAJ, Alicia Murillo, acompañada por el alcalde del pueblo, Francisco López Ponce.
Y que no sólo de trabajo vive el hombre. Por las tardes, los jóvenes tienen programadas multitud de actividades destinadas a conocer la naturaleza de Cañete la Real y el tipo de deporte que allí se practica. Desde escalada a espeleología pasando por una excursión a la Costa del Sol. Un verano dedicado por y para la historia, pero también divertido.