princesa sánchez. Marbella
Los chiringuitos de Marbella aspiran a quedarse sobre la arena. Y no se quedan en la aspiración. Se lo han solicitado a la Demarcación de Costas. De los 62 establecimientos que se extienden a lo largo de la ciudad, una treintena se encuentran en suelo calificado como dominio marítimo-terrestre y, por tanto, protegido para preservar su utilización pública.
El Ayuntamiento confía en que la solicitud no caiga en saco roto y que próximamente estas instalaciones adquieran la autorización que regulará su asentamiento durante al menos los próximos 30 años.
"Hemos remitido la solicitud y el proyecto básico de remodelación y de nueva construcción de los chiringuitos que tengan que trasladarse al paseo marítimo", explicó a este diario el concejal de Medio Ambiente, Antonio Espada. De esta forma, "se agilizan los trámites que ya van por buen camino", avanzó ayer.
Un total de 31 chiringuitos tienen que solicitar este permiso especial. En concreto, se trata de 30 chiringuitos y la terraza del restante. "De ellos, cambiarán de ubicación 15", tal y como recordó ayer el edil. De éstos, seis salen directamente del dominio marítimo terrestre. "Para éstos, concretamente, hemos pedido una concesión provisional de tres años prorrogables otros tres para que puedan ir buscando sus nuevos terrenos de acuerdo con el nuevo Plan General", incidió.
Espada espera que la situación de los chiringuitos quede normalizada en noviembre y que, con ella, se les dé tranquilidad a sus cerca de 1.300 trabajadores. La última palabra está en boca del Ministerio de Medio Ambiente, al que pertenece la Demarcación de Costas.
Tanto los chiringuitos que se mudan como los que no deben adaptarse a los requisitos de la nueva Ley de Costas. Sus recintos no podrán medir más de 150 metros, con la posibilidad de incluir un sótano de las mismas dimensiones. Asimismo, podrán añadir al espacio de restauración un local de 30 metros cuadrados destinado al equipamiento de servicios públicos, donde se ubicarán los baños que podrán ser utilizados por todos los ciudadanos, consuman en el local o no.
El concejal de Medio Ambiente en el Ayuntamiento de Marbella está convencido de que finalmente se regulará la situación de todos los chiringuitos de la costa, lo que supondrá el alejamiento de la sombra de la piqueta que sus propietarios tanto temían.
Eso no significa que no haya ninguna demolición. Espada señaló que hay un chiringuito en la zona de Puerto Banús que no cumple con las normativas vigentes y que ni siquiera cuenta con autorización. "Este chiringuito probablemente será el único demolido".
Los demás podrán mantener su actividad a orillas de la playa, aunque un poco más distanciados del mar.