EFE
Los municipios del norte de la provincia de Málaga afectados por las intensas lluvias, así como la carretera N-331, han ido recuperando la normalidad, después de que ayer por la tarde tuvieran que intervenir los bomberos en Humilladero, Yunquera, Almargen, Mollina y Antequera.
En estos municipios, efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos han tenido que realizar labores de achique de agua en cuatro viviendas de Humilladero, dos en Mollina, tres en Junquera y dos en Almargen, según han informado a Efe fuentes de Bomberos.
Asimismo, se ha vuelto a abrir al tráfico la antigua N-331 en término municipal de Antequera después de que un arroyo a la altura de la pedanía de Cartaojal estuviera al borde de desbordarse.
El corte se produjo sobre las 16:30 horas de ayer entre los puntos kilométricos 114 y 119, desviándose el tráfico por la A-45.
El Consorcio Provincial de Bomberos de Málaga ha movilizado dotaciones pertenecientes a los parques centrales de Antequera, Ronda y Coín.
Los bomberos han auxiliado a una mujer con dificultades de movilidad cuya vivienda ha sido afectada por la inundación, pero no se han registrado daños personales en ninguna de las intervenciones realizadas.
Según ha explicado a Efe, el alcalde de Humilladero, Félix Doblas, la lluvia les sorprendió en torno a las 16:00 horas con unos 25 litros por metro cuadrado en apenas veinte minutos, lo que hizo que varios desagües se atascaran, creando problemas en varias viviendas.
Asimismo, al ser Humilladero un pueblo con baja altitud, varios sótanos se vieron anegados, circunstancia que también ha sucedido en Yunquera donde ha intervenido Protección Civil, según han informado en este ayuntamiento.
En la comarca de Antequera, también fueron fuertes las lluvias en Alameda, llegando a recorrer el agua con bastante intensidad algunas calles del municipio, poniendo en alerta a las fuerzas de seguridad, según han informado a Efe fuentes municipales.