MARÍA ALBARRAL. Fuengirola
Fuengirola vivió ayer su día grande. Nuestra Señora la Virgen del Rosario Coronada se asomó a las calles del municipio para bendecir a todos los que allí se congregaban. Visitantes y vecinos arroparon a la patrona de la ciudad en una misa flamenca multitudinaria celebrada en la plaza de la Constitución.
Los cantaores fuengiroleños Isabel Guerrero y Barquerito de Fuengirola fueron los encargados de trasladar toda la pasión y la devoción que se respiraba en el ambiente a través de sus voces. Tras la eucaristía comenzó la procesión por las calles del municipio.
Este año, la Virgen ha estrenado un rosario que le ha regalado el Papa Benedicto XVI además de un guión bordado por la artesana local Josefa Cuevas. El vestuario de los monaguillos también era de estreno, a juego con los colores de la imagen de Nuestra Señora del Rosario.
Una vez finalizado el recorrido, comenzó el baile y el cante en el centro de la ciudad. La mayoría de las mujeres iban ataviadas con el traje de flamenca y el jamón serrano y el queso se convirtieron en el manjar de la tarde. "Aunque hay crisis, en Fuengirola no escatimamos en feria. Es la única época del año donde todos estamos juntos y disfrutamos de los nuestros con alegría", asegura Antonia González, vecina de la ciudad.
Mientras, el Recinto Ferial albergaba también su particular feria de día. Los caballos suponen una auténtica institución en la onomástica de la Virgen del Rosario. El tiempo acompañó con un espléndido sol de octubre, lo que hizo que las calles estuvieran repletas de personas que improvisaban sevillanas. Pero tampoco las casetas estaban vacías. En el interior, las familias disfrutaban de la comida y la bebida más exquisita. "Nosotros venimos todos los años a comer paella, porque no hay un arroz más bueno y que sepa mejor que el que se come estos días" afirma orgulloso José Domínguez, a lomos de su caballo.
Y es que las fiestas de Fuengirola trasciende con creces sus fronteras. Personas de diferentes puntos de la Costa del Sol, de Andalucía y de España disfrutaron ayer de la feria. "Vengo desde Asturias todos los años. Ya hasta me he comprado un traje de flamenca. El clima es inmejorable y mi marido y yo solemos pasar un mes por la costa. A lo que todavía no me atrevo es a bailar sevillanas", comentaba Dolores Álvarez.
Pero incluso trasciende las fronteras españolas. "Soy de Portugal aunque vivo en Mijas. Me encanta la feria porque en mi país no acostumbramos a hacer estas celebraciones. Me lo paso muy bien y voy todos los días", aseguraba Diana Fernandes.
El ambiente de fiesta no decae durante la noche. Las casetas abren sus puertas al flamenco y la rumba para que todos los visitantes puedan disfrutar de un buen baile. El Palacio de la Paz alberga diferentes actuaciones a lo largo de esta semana entre las que destacan la del Arrebato, Ecos del Rocío y Carlos Baute.