FRAN EXTREMERA. NERJA
Las idílicas praderas de poseidonia que se extienden por los fondos marinos del Paraje Natural de Maro-Cerro Gordo pueden tener sus días contados. Los expertos en la materia que han observado desde hace dos años las cartografías existentes alertan de que desaparecen de una temporada a otra a ritmo de unos seis campos de fútbol. En este tiempo, la plataforma ciudadana en defensa de las ´Praderas Marinas de la Axarquía´ no ha dejado de reclamar más sensibilidad con este problema desde las administraciones públicas y en especial ante la pesca de arrastre.
A juicio de los técnicos vinculados directamente a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta, la cautela debe ser la consigna si se miden sólo los resultados de estos dos últimos años. "¿Por qué motivo? Porque en la zona del río nerjeño de la Miel, en septiembre de 2007 hubo una riada que sin la intervención humana arrasó con hectáreas completas de praderas". Además, estas fanerógamas, que tradicionalmente han servido de indicadoras de la buena calidad de las aguas, tienen otro tipo de amenazas ´naturales´: el alga rodofícea invasora Asparagopsis taxiformis.
Para esas otras amenazas existen también posibles intervenciones de la mano humana, favorables al desarrollo de las praderas. Pero especialmente se pide la colaboración en materia de pesca a los responsables públicos: "Sobre todo porque estamos con el arrastre permitiendo que en cuestión de horas se acabe con unos fondos de altísimo valor medioambiental que tardan décadas se volver a recuperar su aspecto.
La portavoz en Nerja de la plataforma reseñada, Silvia Maldonado, ya buceaba antes de conocer estas praderas: "Me enteré de que estaban en regresión y muy pronto nos constituimos en asociación y empezamos a grabar los fondos de la Axarquía. Lo triste es ver que parte de lo grabado hace sólo dos años ya no exista".
Ella explica que comparte labor ecologista con profesores, biólogos, personas de a pie y hasta pescadores. "Lo que sí tengo claro es que esta injusticia me da fuerza. Que sepa la Administración que cuanto más daño hacen, más fuerza me dan a mí para defender estas praderas". El colectivo insiste en que la Junta de Andalucía debería implicarse más, porque hasta hace dos años "ni siquiera tenían cartografía con praderas".