carmen fernández. Benalmádena
Emilio Calatayud (1955) se estableció en 1988 en Granada como Juez de Menores y es reconocido por sus sentencias ejemplarizantes. Ayer visitó el Colegio Internacional de Torrequebrada de Benalmádena para charlar con padres y alumnos y debatir sobre un futuro Pacto Social por el Menor.
–¿Qué programas se pueden hacer para los niños violentos?
–En Granada se está desarrollando un programa dirigido a niños entre 12 y 14 años, edades en las que no se les puede internar, que la Junta de Andalucía tiene previsto eliminar. En este programa acuden a talleres en los que se les exige asistencia y se realizan escuelas de padres, pero todo esto son medidas que han sido dictaminadas por los fiscales de Menores que deberían implicarse para que este tipo de programas se puedan desarrollar también aquí en Málaga o en Benalmádena.
–¿Se debe presentar a los jóvenes desde el colegio la realidad a la que pueden llegar si actúan de manera violenta o delinquen?
–Sería muy interesante que los niños conocieran cómo viven otros niños de su edad que han cometido delitos graves. Por ello, desde los colegios, los directores deberían de solicitar a la Dirección General de Justicia Juvenil la posibilidad de que se les autorizara a visitar un centro de internamiento. Un buen ejemplo sería visitar el centro de ´La Marchenilla´ de Algeciras donde conviven 100 niños.
–Cada vez hay más noticias de jóvenes que mueren a manos de otros jóvenes, ¿está usted a favor del endurecimiento de la Ley del Menor?
–No, no soy partidario, pues si hay que sentar a un niño de 12 años en un banquillo, es reconocer que hemos fallado como sociedad. Habría que hacer un Pacto Social por el Menor, fomentar programas de reinserción a través de escuelas de padres e hijos, reeducar.
–¿Qué opina de la figura del profesor policía o de incrementar la seguridad en los colegios?
–Un profesor es un funcionario público y tiene una labor, que es educar. Tiene por tanto un grado de autoridad y una protección frente a los alumnos. El profesor no debe ser colega pero tampoco un policía; un policía es un policía, y un profesor es un profesor, eso sí, estoy convencido que dentro de unos años se adoptarán mayores medidas de seguridad en los colegios, como detectores de metales y de drogas.
–¿Afecta la crisis en el aumento de la delincuencia juvenil?
–Por supuesto, el joven de 16 a 17 años que antes trabajaba de peón en una obra y tenía sus mil euros, cuando ha dejado de trabajar ha empezado a trapichear con drogas, empezado a realizar hurtos, eso es una realidad evidente.