princesa sánchez. Marbella
El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Marbella estará aprobado, por fin, antes de que acabe este año, según las últimas previsiones del Ayuntamiento. De esta forma, concluirían cerca de dos años y medio de burocracia desde su aprobación inicial, en julio de 2007, y más de tres lustros de inseguridad jurídica y caos urbanístico, desde la llegada al gobierno local del GIL.
Los cuatro informes sectoriales necesarios para cumplimentar el último trámite antes de su bendición definitiva, a cargo de las direcciones generales de Costas, Carreteras y las consejerías de Cultura y Medio Ambiente, estarán listos este mismo mes o a comienzos del próximo, adelantó ayer el concejal de Urbanismo, Pablo Moro.
Implicación. "Las dos administraciones implicadas (Consistorio marbellí y Junta de Andalucía) tenemos la firme intención de que esté aprobado cuanto antes. Para ello, estamos contando con todos los medios disponibles", añadió el responsable local.
No en vano, las líneas generales del nuevo documento urbanístico está prácticamente pactadas entre ambas instituciones públicas. Finalmente, el documento regularizará cerca de 17.000 viviendas irregulares, tras dejar fuera a en alrededor de un millar de inmuebles situados en las urbanizaciones Banana Beach, Golf Río Real y El Alicate.
Mientras la esperada aprobación definitiva llega, la delegación de Urbanismo de Marbella se prepara para la inspección de las nuevas construcciones. Para ello, han integrado a tres nuevos inspectores urbanísticos que se suman a los cuatro que ya trabajan a pie de obra, detectando posibles irregularidades.
Moro hizo ayer un llamamiento a los ciudadanos para que soliciten y posteriormente depositen en el Ayuntamiento los permisos necesarios para acometer una obra, ya sea menor o de reforma (inferiores a los 60.000 euros de presupuesto) o mayor (superiores a este montante).
El concejal reconoció que, hasta ahora, se tardaba mucho en conceder una licencia. Ya el 15 de abril de 2008, el Consistorio marbellí prometió acortar los plazos para conceder una autorización de este tipo. En concreto y, tal y como marca la Ley, deben ser de 15 días en el caso de una obra menor y tres meses si se trata de una mayor.
Moro no detalló el número de sanciones interpuestas hasta ahora por el Ayuntamiento por carecer de licencia de obras o no ajustarse al proyecto planteado, pero si mostró su intención de que quiere que a partir de ahora la cifra que representen sea "anecdótica".