l. o. Málaga
El primer monumento dedicado en la provincia de Málaga a los fusilados de la Guerra Civil y el franquismo, que se inauguró en 1977 en el cementerio de Coín, será remodelado próximamente, aunque mantendrá su estructura original por respeto a los familiares que lo crearon entonces.
En el monumento se instalará una placa en homenaje a Concha Moya, que al quedar en libertad condicional, tras ser condenada y recluida a reclusión perpetua en la prisión de Amorebieta, impulsó la construcción del monumento, informó ayer el Foro por la Memoria Histórica de Málaga.
La remodelación consistirá en la colocación de unos paneles para inscribir los nombres de los fusilados, acompañados de unos bancos construidos con trozos de azulejos rotos en los colores blanco, amarillo, rojo y morado. A los pies de cada panel con los nombres de los ejecutados se colocará un espejo roto que llevará introducido un casquillo de bala, como metáfora de las vidas que quedaron destruidas, tanto las de los enterrados en el lugar como las de sus familias.