blas gil. Ronda
Un informe de la Policía Local de Ronda señala que el Ayuntamiento pudo poner en peligro a cerca de 500 niños y jóvenes el pasado viernes día 30 de octubre, al organizar la fiesta de ´Halloween´ en las instalaciones de la Casa de la Juventud, "con una total falta de control" y de medidas de seguridad.
La presencia de la Policía Local en el lugar de los hechos se produjo después de que un vecino alertase a la centralita de que había una fiesta en el lugar y que varios jóvenes se estaban montando encima de los vehículos que había aparcados en la zona.
Los agentes que acudieron a la Casa de la Juventud informaron que había una gran cantidad de niños y jóvenes en las inmediaciones de la puerta de acceso a las pistas deportivas que hay en el edifico y que cortaban totalmente el tráfico en la calle.
Durante su actuación, relatan los policías en su informe, intentaron hablar con algún responsable del evento y, una vez que consiguen llegar a la puerta de acceso de las pistas deportivas, observan "como era tal la cantidad de niños que pretendían entrar, a la vez, que habían formado un tapón en la entrada, con el consiguiente peligro que conlleva de avalancha, pudiendo haber caído algún niño que hubiera sido pisoteado por el resto de personas que pretendían entrar".
Los policías siguen en su informe indicando que una niña se golpeó en la cabeza sufriendo una herida sangrante, como consecuencia de esa entrada descontrolada al recinto.
Pero las irregularidades denunciadas por la Policía Local no se quedan ahí, ya que una vez que los agentes acceden al interior de las pistas deportivas comprueban que se vuelve a producir la misma circunstancia de aglomeración junto a la puerta de entrada, "que aún era más pequeña que la que da acceso a las pistas". Fue necesario solicitar refuerzos para intentar controlar a la multitud, que "en su gran mayoría eran niños y así evitar daños mayores".
La menor herida en este evento fue trasladada por los agentes a su domicilio.
El concejal de Juventud (delegación que organizó la fiesta), Alberto Orozco, expresó que solicitó con antelación la presencia policial en la zona, al tratarse de una actividad nocturna y en la que participaban niños y jóvenes. "En ningún momento pensamos que iba a tener tanta expectación y afluencia de público", indicó.
No obstante señaló que se habilitó la puerta de las pistas deportivas, que era más grande, "para que los asistentes pudiesen acceder con más facilidad a las instalaciones". Tras reconocer que pudo haber cierto descontrol en la entrada, apuntó que para años posteriores se buscará un recinto mayor y con mejor acceso para esta actividad.