carmen fernández. Torremolinos
Antonio Jesús Gutiérrez Blanco es ´Nariz de Oro´ desde 2007, el único en Andalucía y uno de los 19 de toda España. Desde el pasado año es director técnico de la que ya es la décima Feria del Vino y la Denominación de Origen, que comienza hoy en el Palacio de Congresos de Torremolinos y se prolongará hasta el próximo lunes.
–¿Cuántos expositores participan este año en la feria?
–Nos hemos superado respecto al año pasado ya que participan 44 expositores. Vienen bodegas prácticamente de toda España y, además, tenemos a empresas que traen vinos procedentes de Estados Unidos, Francia, o Italia. Además, habrá sesiones de ´cata´ cada dos horas para todo aquel público que se quiera iniciar en el mundo del vino.
–¿Cuáles son las actividades dentro de la Feria del Vino dirigidas a los profesionales?
–Este año hemos firmado un convenio marco con la Universidad Internacional de Andalucía y es la primera vez que se va a realizar un curso específico de formación y práctica en ´Vinicultura Gastronómica Andaluza´. A este curso se han apuntado unos 62 alumnos provenientes de toda España; vienen alumnos y profesores de diversas escuelas de hostelería, futuros ´sumeliers´ e importadores de vino.
–¿Cuál es el perfil de un buen catador de vinos?
–Cualquier persona a la que le guste el vino desde el punto de vista gastronómico y sensitivo podría convertirse en experta. Hace años, era peyorativo decir que te gustaba el vino pero hoy en día es algo normal.
–¿Qué problemática atraviesan actualmente las Denominaciones de Origen?
–La que pasa cualquier empresa en crisis global, con el añadido de que los controles lógicos de tráfico en las carreteras perjudican y hacen que se retraiga el consumo; por ello, habrá que buscar soluciones para aumentar el consumo de vinos porque, aunque el sector ofrece cada vez mayor calidad, el consumidor final consume menos este producto.
–Sin embargo, el vino dicen que es bueno para la salud, ¿qué hay de cierto en esta afirmación?
–Es verdad, está demostrado epidemiológicamente que un consumo moderado de vino baja el índice de padecer enfermedades cardiovasculares entre un 35 y un 60% y, además, el vino actúa como ansiolítico. La dosis diaria recomendada para el varón sería unos 34 gramos –unos dos vasos de vino– y para la mujer unos 17 gramos –un vaso–, ya que las mujeres cuentan con un número menor de las enzimas que metabolizan el vino. Hay que decir que según la ´Ley de la Viña y el Vino´, éste es definido como un alimento natural que, además, mejora la salud, siempre consumido con moderación.
–¿Un oloroso con jamón?
–Efectivamente, en las nuevas investigaciones hechas se ha descubierto que la babilla del jamón, de la zona que más sobresale del terminal de la pata, cuando es cortada en pequeños taquitos, hace un estupendo maridaje con los vinos olorosos. Un auténtico placer para los sentidos y para todos aquellos que son amantes culinarios.
–¿Y la investigación influye en la creación de mejores vinos?
–Aunque aquí por ejemplo tenemos vinos únicos que no existen en ninguna otra parte, como el fino, el palo cortao, el manzanilla, entre otros, hay que decir que aunque éstos sean inimitables en cualquier parte del mundo, la tecnología y el conocimiento técnico han hecho que cada vez sea más difícil encontrar vinos con defectos.