noelia andrade. Estepona
Si Sherlock Holmes, el detective inglés más famoso de la literatura, fuese real, seguramente sucumbiría ante la profesionalidad de los detectives españoles. Y es que España está a la cabeza en la formación de detectives a nivel mundial, ya que cada uno de ellos debe estudiar con rigor durante tres años para conseguir su licencia. Un dato que pocos conocen pero indispensable para diferenciar entre intrusos o profesionales de verdad. En nuestro país hay alrededor de 1.500 detectives titulados y buena parte de ellos se reunieron ayer en Manilva en el primer Encuentro Nacional de Detectives organizado por la Corporación Detectys. El objetivo no es otro que compartir experiencias e intercambiar nuevas técnicas de los procesos de investigación.
Muy lejos quedan también los detectives de las películas americanas que aparecen como superhéroes. Según cuenta Luis Iglesias, presidente del Colegio Oficial de Detectives de Valencia, un buen investigador privado es aquel que tiene los zapatos desgatados, muchísima paciencia y, además, es un gran observador. Todo ello, unido a horas y horas de seguimiento, investigación y elaboración de informes.
Pero los tiempos también cambian para los detectives. Si hace 30 años el 80% de las investigaciones eran de índole familiar, hoy en día ese tanto por ciento son investigaciones de empresas y de carácter laboral. Así lo manifestaba, José María Fernández Abril, presidente del Colegio Oficial de Detectives de Cataluña y con más de 37 años dedicados a la investigación privada.
Una profesión que, según explica el detective Juan Otegui, de La Coruña, también se ve afectada por la crisis, sobre todo en las investigaciones de tipo familiar o en las que se refiere a seguimientos por temas laborales.
Investigación económica. Todo lo contrario ocurre con las investigaciones relacionadas con la economía empresarial que en los dos últimos años han visto duplicado su volumen de facturación. Oscar Rosa es un detective que se dedica a este tipo de investigaciones. Su profesión es más que una vocación ya que su padre y sus tres hermanos también son investigadores privados. Así, no resulta extraño sea el precursor de Detectys, la mayor red corporativa de detectives de toda Europa con 38 despachos profesionales y unos 180 detectives en 29 provincias españolas. Sus investigaciones se dirigen casi exclusivamente al sector de empresarial. Y es que en estos tiempos de crisis, las grandes compañías buscan conocer el domicilio válido de un deudor, toda la trayectoria comercial de la empresa con la que quieren negociar o la investigación de morosos, entre muchísimos otros aspectos. Una información que requiere un trabajo cualificado y duro y que se traduce en infinidad de informes realizados por los detectives. Precisamente, Málaga es una provincia de la que salen grandes detectives, un mundo en el que las mujeres también ganan terreno.