l. sánchez. Archidona
Unas 60 personas entre médicos, enfermeros y auxiliares sanitarios se concentraron ayer a las puertas del centro de salud de Archidona para protestar por lo consideran un "cese arbitrario" de la directora de la Unidad de Gestión Clínica, Marieta Aránzazu –puesto que ostentaba desde hace dos años–, y de la coordinadora de Enfermería del centro, Rosario Olmedo, cargo que esta última llevaba desarrollando desde hace 19 años.
Dichos ceses fueron calificados ayer como "subjetivos" por parte de los integrantes del paro simbólico, quienes tacharon de una tremenda injusticia apartar de tales cargos de responsabilidad a unas "grandes profesionales" sólo por cuestiones "subjetivas" y de falta de afinidad con los responsables de la dirección del área sanitaria norte de Málaga, que encabeza el gerente, José Pinazo.
Los integrantes de la concentración solicitaron a Pinazo que dichas personas sean incorporadas a sus anteriores cargos de responsabilidad, para no mermar el buen clima de trabajo que actualmente impera en esta zona sanitaria básica que, además de Archidona, acoge a los municipios de Villanueva del Trabuco, Villanueva de Tapia, Villanueva de Algaidas, Cuevas Bajas, Cuevas de San Marcos y las diferentes pedanías de la zona.
"Todo el personal de la unidad sanitaria básica y los usuarios de los centros están en desacuerdo con estos ceses, que se llevan a término por cuestiones subjetivas, sin base profesional", detalló uno de los portavoz del Central Sindical Independiente y de Funcionarios, (CSI-CSIF), Antonio Jesús Osorio.
Por su parte, el gerente del área sanitaria Norte, José Pinazo aclaró que los ceses de ciertos cargos de responsabilidad se llevan a término por cuestiones relacionadas con "discrepancias" vitales para la armonía directiva, y que entran dentro del funcionamiento real de todo organismo. A su vez aclaró que en los próximos días se reunirá con el personal para someter a consenso los nuevos puestos directivos.