PRINCESA SÁNCHEZ. Marbella.
La primera huelga de basureros en Marbella termina hoy sábado, a medianoche. No será la única si el Ayuntamiento no llega a un acuerdo con los sindicatos convocantes, CGT, SAT y STAL. Sus representantes amenazaron ayer con un nuevo paro. Están dispuestos a que los adornos navideños compitan en protagonismo con la suciedad. Sus 160 afiliados amenazan con extender la huelga del 21 de diciembre al 7 de enero, salvo los festivos.
"Claro, los festivos se cobran a 150 euros por trabajar voluntario", señaló ayer el concejal de Medio Ambiente, Antonio Espada. Tanto él como el resto de los componentes del gobierno municipal del PP consideran irresponsable la actitud de los empleados sublevados de la plantilla de recogida de residuos sólidos urbanos.
Objetivo. "Persiguen un incremento salarial que el Ayuntamiento no puede asumir en una media de sueldo que supera los 2.000 euros mensuales", justificó ayer la institución local mediante un comunicado.
El pulso está echado, pero el Consistorio no piensa ceder. Y entre unos y otros, el municipio sin barrer. Desde mañana y hasta el próximo martes, una treintena de trabajadores extra, contratados expresamente por el Ayuntamiento para este puente de la Constitución, limpiarán las consecuencias de la huelga. A partir del próximo día 21 y hasta el 7 de enero, "ya veremos", dudó ayer Espada.
Reivindicación. Por su parte, los huelguistas se mantienen en sus trece. "Queremos que los derechos de estos trabajadores municipales se equiparen a los del resto", recordó ayer Benito Gómez, portavoz de STAL.
Gómez apoyó, junto a otros representantes sindicales, a los alrededor de medio centenar de huelguistas que se concentraron frente en la plaza de Los Naranjos, frente a la sede consistorial.
Allí, insistieron en que no se trata de una cuestión de dinero, sino de descanso. "Si tienen que trabajar los sábados y domingos, como hasta ahora, como días normales a pesar de ser inhábiles, que se les compense por ello como corresponde", indicó.
La primera jornada de huelga no se notó especialmente en las calles de la ciudad, según los vecinos. Aparte de la quema de cuatro contenedores de basura detectados al amanecer en la zona de Torres Murciano, tan sólo algunas barriadas y rincones del casco antiguo despertaban sucios.
El concejal Antonio Espada afirmó a este periódico que el primer día de huelga transcurrió sin graves incidencias y que los servicios mínimos funcionaron sin problemas.