p. s. Marbella.
La desaparición del edificio histórico conocido como la casona sindical, en Marbella, y su sustitución por un bloque de seis plantas ya está en los tribunales. El grupo municipal socialista de la localidad ya tiene planteado un recurso contencioso-administrativo ante el juzgado y un recurso de reposición ante el propio Ayuntamiento.
Con ambos trámites, el PSOE pretende anular la licencia urbanística que autoriza la demolición de este inmueble "emblemático" y que además beneficia al constructor imputado en la operación ´Malaya´, Tomás Olivo, por ser su propietario.
La portavoz socialista, Susana Radío, recordó que la primera versión del Plan General, elaborada por la Junta de Andalucía, proponía su uso público. Para ello, su adquisición debía ser compensada por los promotores de otras obras ilegales ubicadas en el centro histórico. Una modificación que rechazó el gobierno municipal del PP al cambiar su calificación y reconocer la propiedad privada.