Matucha garcía. Málaga.
La voluntad de entendimiento está presente de partida, pero otra cuestión serán los resultados y las conclusiones y acuerdos finales a los que se llegue. La delegada del Gobierno andaluz, María Gámez, se reunirá la próxima semana con el recién elegido alcalde de Carratraca (IU), Francisco Duque.
Y es que precisamente el cambio de primer edil ha sido consecuencia de la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA) y su cumplimiento. El anterior regidor, también de IU, Óscar Román dimitió para no verse obligado a aplicar esta norma, que ha causado la apertura de un centenar de expedientes por construcciones en el campo y limita el crecimiento del casco urbano tras su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC).
Éste es el escenario tras la normalización de la vida política en el municipio de Carratraca con la designación del nuevo alcalde el pasado miércoles en pleno. Francisco Duque estableció tras su nombramiento como primera línea de trabajo el urbanismo, y anunció que solicitaría de forma inmediata una reunión con la Junta de Andalucía para afrontar los ´problemas´ de planeamiento con la ayuda del Ejecutivo regional.
No le ha hecho falta al regidor levantar siquiera el teléfono, ya que al conocer estas manifestaciones la propia delegada de la Junta en Málaga, María Gámez, se puso ayer en contacto con el alcalde para ofrecerle un encuentro y tenderle la mano del diálogo. Será el martes o el miércoles, aún han de cuadrar agendas, indicaron desde el Ejecutivo regional a este periódico. La Junta está dispuesta a escuchar, analizar posibles problemas y abordar soluciones si éstas fueran viables, pero recuerda que las leyes están para cumplirlas y que cuando se declaró BIC el casco urbano el Ayuntamiento de la localidad no puso objeción alguna.
La intención del regidor es pedir a la Junta que ejerza menos presión urbanística no tanto en la aplicación de la norma respecto a las casas edificadas en el campo sino en lo que a las limitaciones en el casco urbano se refiere.
El delegado de Cultura, Manuel Jesús García, dijo ayer a la agencia Efe que "hay soluciones", y tendió la mano al Consistorio para hablar, aunque recordó también que el Ayuntamiento no alegó en la declaración como BIC del conjunto histórico. Así, consideró que el municipio se encuentra en el proceso de elaboración del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y "es el momento de abordar un Plan Especial de Protección y Reforma Interior (PEPRI) para el casco histórico, que podría ser la solución".