princesa sánchez. Marbella
Los padres de Marbella desesperan. Reclaman la construcción de nuevos centros educativos desde hace años, mientras observan cómo los existentes se masifican. Ya no caben más alumnos por metro cuadrado sin invadir áreas comunes o instalar aulas prefabricadas. Su paciencia se acabó y la vía administrativa, también. Ahora, están dispuestos a acudir a los tribunales.
La iniciativa ha partido del instituto Sierra Blanca. Es el centro con más aulas de secundaria de la localidad. Tienen una veintena. Su exigencia es muy básica: "queremos que los estudiantes se distribuyan por igual entre los centros existentes", explicó a este diario José María García, el secretario de su Asociación de Padres y Madres de Alumnos (AMPA) del centro, llamada La Represa.
Denuncia. García lleva dos años pidiéndole a la administración autonómica que aprenda matemáticas. "Sólo tienen que dividir los alumnos matriculados o adscritos a los institutos entre las instalaciones existentes", recordó. No cree que sea muy difícil. A pesar de ello, se encuentran con veinte aulas de secundaria en su instituto; mientras que en otro centro, como es el caso del Río Verde, tan sólo tienen diez.
"Sabemos que todos los colegios e institutos marbellíes tienen el mismo problema de masificación", recordó. Eso no quita que, mientras se soluciona, se repartan correctamente los alumnos entre los centros existentes para que no haya ninguno más masificado que otro.
Esta petición está en la mesa del delegado provincial de Educación desde el pasado julio, señaló García. "Nos dijeron que nos mandarían inspectores para comprobarlo, pero aún los estamos esperando", añadió.
Ha sido la gota que ha colmado el vaso y la cuenta atrás ha comenzado para que rebose. "Si en veinte días no tenemos una respuesta, estamos dispuestos a llevarle al juzgado", adelantó.
La asociación de padres de alumnos de Sierra Blanca tiene clara la acusación. "Están discriminando a un centro y creando un gueto cultural", afirman.
El incremento de adolescentes en estos equipamientos dificulta su convivencia. "Ha aumentado la conflictividad", asegura. Y, con ella, el miedo de los padres que saben que sus hijos están derivados a esos centros. En concreto, los colegios Vicente Aleixandre y el Fernández Mayorala tienen adscritos sus alumnos de sexto de primaria al instituto Sierra Blanca para cursar la secundaria. En total, alrededor de 150 alumnos pasarán a primer curso de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO).
"Quiero que mi hijo tenga el mismo acceso a una enseñanza de calidad que los demás", declaró la presidenta de la AMPA del colegio Vicente Aleixandre, Susana Martín. Por el momento, parece que ningún estudiante disfruta de este derecho fundamental en la ciudad de la ´excelencia´.