Una oleada de robos trae de cabeza a los comerciantes del centro de Estepona. Desde hace varias semanas. Las madrugadas, especialmente de viernes y sábados, se han convertido en una pesadilla para los dueños de los comercios que se despiertan con la desagradable sorpresa de que las puertas de sus negocios han sido forzadas y la caja vaciada.
Los ladrones no se intimidan ni siquiera por las cámaras de seguridad de las tiendas y tampoco porque los comercios se encuentren en la calle más céntrica del municipio. Su ´modus operandi´ es sencillo, fuerzan la entrada con un gato hidráulico y en apenas unos segundos entran en la tienda y se llevan la caja del establecimiento.
Ni las alarmas han conseguido que la policía llegue a tiempo para pillar en el acto a los cacos, que se caracterizan, principalmente, por la rapidez y porque se centran en llevarse la caja lo más rápidamente posible.
Es el caso de Laura Rodríguez, propietaria de la tienda Standby, que sufrió un robo hace unas semanas en su comercio de ropa para jóvenes en pleno centro de Estepona. A esta propietaria, el robo le ha supuesto más de 1.000 euros de pérdidas, ya que además de la caja, los ladrones se llevaron sudaderas y otras prendas de marca y le destrozaron la puerta de entrada.
En su caso ni la alarma persuadió a los ladrones en su intención de robar la tienda, ni tampoco la cámara de seguridad pudo grabarlos porque la rapidez del robo no dio tiempo al sistema de grabación a ponerse en marcha. Según explicó Laura Rodríguez, este tipo de delitos suponen grandes pérdidas para los pequeños comerciantes que, además, se levantan con el sobresalto de saber de que han entrado en sus establecimientos.
Pero la lista no acaba aquí, la misma noche que robaron en este establecimiento lo hicieron en otra zapatería infantil y en otros comercios del centro.
Dos semanas más tarde fueron un total de cinco los comercios que fueron asaltados en una sola noche. Es el caso de la peluquería M&M en la calle San Juan a la que también forzaron su entrada y se llevaron la caja del establecimiento. Según explicó su propietario, Manuel Infante, los gastos por el robo ascenderían a unos 600 euros ya que los ladrones destrozaron también parte del mobiliario.
El Ayuntamiento han reconocido todos estos atracos y aseguraron que se está trabajando para intentar poner fin a este tipo de delitos. En este sentido, la concejala de Seguridad Ciudadana, Francis Bernal, aseguró que la policía local ha puesto coches patrulla las 24 horas del día para vigilar las zonas más afectadas del centro por la oleada de robos.
Por su parte,el jefe de la policía, Pedro Naranjo, explicó que están trabajando con las fuerzas de seguridad del Estado para detener a los ladrones. Además, se han destinado más efectivos para vigilar todo el núcleo y no sólo las calles principales.