lola sánchez. Fuente de Piedra.
Con los cuellos muy estirados, por grupos de decenas e incluso de centenares, y abriendo todas sus alas para mostrar a las hembras la vistosidad de sus plumas de color rosado y rojizo, los flamencos que en estos días habitan en la laguna de Fuente de Piedra comienzan el cortejo.
Son los momentos previos al inicio de la reproducción de estos animales, que estos días se contabilizan en más de 2.000 en la reserva natural de aguas salinas. Y las condiciones hídricas de estas fechas se presentan idóneas para garantizar uno de los años reproductivos de crías de flamencos en la laguna de Fuente de Piedra, de los más importantes de los últimos 25 años, ya que la lámina de agua en el humedal sobrepasa los 120 centímetros, confirmó a este periódico el conservador de la reserva natural, Manuel Rendón.
"Este nivel de agua en la laguna tan idóneo al encontrarnos en un año húmedo puede garantizar cotas de reproducción de los flamencos que sólo se han conseguido en tres ocasiones en los últimos 25 años. Estamos hablando de la posibilidad de que este año puedan nacer más de 15.000 pollos, por la presencia en la reserva natural de hasta 20.000 parejas de flamencos.
"Estos datos suponen el máximo de pollos registrados en todas las colonias de flamencos que habitan en el Mediterráneo", continuó Rendón, quien aclaró, no obstante, que el inicio del periodo de reproducción puede dilatarse, todavía, aproximadamente un mes.
"El nivel de agua en la laguna este año no será un limitador para el inicio de la reproducción", aclaró el conservador del entorno natural, quien recordó que el periodo de incubación del huevo, tras su gestación, se extiende entre 25 y 29 días.
Condiciones óptimas. No obstante, para que los flamencos "consumen" su amor y se pongan de acuerdo en esta "hermosa" tarea de la descendencia, las temperaturas deberán todavía ascender un poco, con termómetros más cercanos a la calidez de los meses primaverales.
Por su parte, la delegada de Medio Ambiente, Remedios Martel, detalló que las buenas condiciones hídricas que están experimentando el conjunto de humedales del entorno también hacen posible este milagro de la naturaleza. Un momento único en el que se entregan en cuerpo y alma mamá y papá flamenco durante más de cuatro meses, hasta que el pequeño pollo sea capaz de "volar" por sí solo. Buen viaje.