FRAN EXTREMERA. Torrox.
Un total de 8,7 millones de euros invirtió la adjudicataria de las obras del nuevo aparcamiento subterráneo de la Almedina, la UTE integrada por las empresas Castelló SA, Fodecs SL y Trigemer SA. El próximo 28 de febrero se cumplirá un año desde la inauguración oficial de las 385 plazas de estacionamiento y cada vez parece más lejano el día en que pueda rentabilizarse esa significativa inversión. Ayer mismo, el Ayuntamiento acordó subir un 0,8% la tarifa, dentro de los márgenes fijados en el convenio que cedía 20 años la explotación de las instalaciones a la adjudicataria. Pero ni siquiera así saldrán las cuentas.
Los responsables del equipo de gobierno reconocen que la población no utiliza este aparcamiento e insiste IU en que en su día planteó al anterior gobierno socialista "la necesidad de construir las plazas de estacionamiento gratuitas y en superficie, como había ocurrido hasta entonces en el casco histórico". El concejal de Urbanismo, José Luis Pérez Moreno (IU), confía no obstante en que poco a poco la adjudicataria pueda lograr algún rendimiento. Así se lo ha hecho saber a los propios empresarios, que sin embargo no le ven salida "al túnel". Por delante les restan 19 años, porque la concesión fue por dos décadas y ha pasado todo un año.
Se mantiene el lastre, por ejemplo, de mantener cerrados los locales establecidos como posible centro comercial de la Almedina. Y ni siquiera se ha logrado rentabilizar como se esperaba el bar que corona el aparcamiento. "Es una situación muy difícil, agravada por una crisis que está ahí y que impide incrementar la inversión sin antes lograr resultados", mantiene uno de los empleados.
Las plazas de este aparcamiento están distribuidos en tres plantas y en una hay desde hace un año las dependencias municipales de Urbanismo. El Ayuntamiento paga una mensualidad por las mismas, "pero tampoco nos libra del déficit tan importante que esperamos para el cierre del balance de nuestro primer año", añade otro trabajador.