CARMEN FERNÁNDEZ. BENALMÁDENA.
Mejorar las condiciones y conseguir margen de crédito para las arcas municipales es la intención del equipo de gobierno del alcalde de Benalmádena, Enrique Moya, para así remontar la crisis que le impide afrontar el pago a muchos de los proveedores.
Para ello, tras diversas reuniones con Unicaja, Enrique Moya llevó ayer a la comisión informativa de Hacienda una iniciativa para mejorar el saneamiento del Consistorio benalmadense. Moya presentó la posibilidad de que el Ayuntamiento de Benalmádena reunifiqué unos seis créditos que mantiene con la entidad financiera Unicaja, de casi 9 millones de euros con la suma de todos, y se prolonguen el pago hasta el 2021 para obtener más margen de crédito.
Para llevar a cabo esta operación el Consistorio tendrá que asumir a cambio el pago de una deuda de unos 680.000 euros que la empresa Trigemer mantiene con Unicaja. Una cantidad que Unicaja exige que se pague para tramitar lo pactado y que saldaría la deuda que el Ayuntamiento tiene con el proveedor.
Por ello, esta propuesta se llevará a través de una moción por parte del equipo de Moya el próximo pleno, el día 2 de marzo.
El edil de Urbanismo, Jesús Fortes, explicó que a pesar de acarrear esta deuda, "Trigemer continúa realizando diversos trabajos para el Ayuntamiento", como el proyecto de un parque infantil en la calle Finoso, y que, por tanto, "es uno más de los proveedores que hay que saldar; la elección de pagar a éste y no a otro es una exigencia de Unicaja", detalló el edil.
Sin embargo, ediles de la oposición como Francisco Salido, concejal no adscrito, no votarán en el próximo pleno la propuesta, pues "es una operación que beneficia sólo a un proveedor", dijo.