blas gil. Ronda.
Alimentos tan sanos y nutritivos como pueden ser la leche, el cacao, jamón cocido, lomo adobado, e incluso un chupachup, pueden suponer todo un grave riesgo para la salud de las personas que padecen alergia a los productos lácteos, ya que esta proteína se encuentra en todos y cada uno de ellos, aunque no lo parezca a simple vista.
Es el caso de la pequeña rondeña María, que a sus ocho años cursa 3º de Educación Primaria en el colegio público Juan Martín Pinzón de Ronda y a la que sus padres han tenido que dar de baja en el comedor, ya que el catering del centro no le facilita el menú especial que existe para este tipo de situaciones.
"A nuestra hija, que tiene alergia a los lácteos, le han llegado a poner en la mesa una ensalada con queso, jugando con su salud", relataron ayer Juan Rosúa y María Dolores Granados, los padres de la pequeña que vienen reclamando a las empresas que facilitan el catering (Aljacatering y Clese) que conforme a lo estipulado por la Consejería de Educación le ofrezcan un menú especial y acorde con la enfermedad que padece.
"Estuvo almorzando dos meses en el colegio y en la comida, que teóricamente estaba diseñada especialmente para su problema, introducían albóndigas o salchichas, que en su composición llevan proteínas lácteas", relató la madre, que ante esta situación y con el temor de que su hija sufriese una fuerte crisis de alergia, optó por abandonar su trabajo y llevarse a la niña todos los días a su casa a comer.
Es más, según afirman sus padres, en dos ocasiones María presentó claros síntomas de reacciones alérgicas, ya que tras comer en el centro "se le levantó la cara e inflamaron de forma preocupante los labios".
Incluso la Asociación de Padres y Madres (AMPA) del colegio presentó a principios de curso un escrito ante la dirección y la Delegación Provincial de Educación, solicitando una solución a este problema y "todavía estamos esperando", dijeron Juan y María.
Fuentes de Educación indicaron ayer a este periódico que entre los más de 50.000 alumnos y alumnas que hacen uso a diario del servicio de comedor escolar en nuestra provincia se da un importante número de casos similares, que se resuelven con absoluta normalidad. "A la espera de poder confirmar este hecho con el colegio Juan Martín Pinzón, pues estamos en Semana Blanca, la dirección del centro y la empresa de catering darán la solución adecuada", expresaron ayer en una nota.
Educación recordó que está establecido que se deben ofrecer menús alternativos para los alumnos que presenten problemas de salud o intolerancia a algunos alimentos.