princesa sánchez. Marbella
Ocurrió mientras dormían. Once enfermos y dos monitoras descansaban en el número 2 de la calle Córdoba, en Ojén. Este domicilio lo ocupa un centro de la Fundación FAISEM para la integración social de las personas con enfermedad mental. Era una noche más de silencio y frío, hasta que una de las monitoras comenzó a oler a chamuscado.
El reloj aún no había marcado las cuatro de la madrugada del lunes cuando el salón de la residencia, ubicado en la primera planta, comenzó a arder. Al parecer, el origen del incendio fue una de las estufas eléctricas que se mantenían encendidas para caldear el ambiente, explicó a este diario el alcalde del municipio, José Antonio Gómez.
Rescate. La caldera se estropeó el pasado jueves y, para suplirla temporalmente, utilizaban estas estufas, señaló a este diario la delegada de FAISEM en Málaga, Teresa del Sol. El olor de la estufa quemada alertó a la monitora que llamó al servicio de emergencias 112. Agentes de la Guardia Civiles, bomberos y efectivos de Protección Civil no tardaron en llegar.
"Había dos mujeres en el balcón pidiendo auxilio", relató la Guardia Civil en un comunicado. Eran las monitoras que, desde allí, le lanzaron las llaves a los agentes para que pudieran rescatar a los internos.
Los pacientes de la casa hogar tenían el sueño profundo debido a la medicación que utilizan y, para rescatarlos, fue clave la figura del hijo de la propietaria del inmueble que guió a los cuerpos de seguridad por los distintos recovecos de la casa, según explicó el jefe de Protección Civil de Ojén, Ernesto Granados.
Todos estaban nerviosos. Algunos, incluso, en estado de shock, según la Guardia Civil. Pero no había heridos. El centro de salud de Ojén abrió específicamente para atenderlos a todos. Tan sólo dos de ellos tuvieron que ser trasladados al hospital Costa del Sol por inhalación de humo.
Los afectados fueron dos hombres de en torno 40 años de edad que ya contaban con problemas respiratorios anteriores y que apenas pasaron unas cuantas horas en el área de observación del centro. Para el mediodía, ambos ya habían sido dados de alta, confirmaron fuentes hospitalarias.
El resto de los internos fueron reubicados en los centros con los que FAISEM cuenta en Pizarra y en la capital malagueña, donde serán atendidos hasta la próxima semana. "Esperamos abrir el lunes", adelantó Teresa Del Sol.
"Todo ha quedado en un susto", señaló el regidor de la localidad, quien agradeció el trabajo de los rescatadores. Pese al escándalo, sólo ha habido que lamentar la pérdida de dos televisiones de pantalla plana, un sofá de tres plazas, un equipo de música y una pequeña mesa. El arreglo de la caldera queda pendiente.