lola sánchez Casabermeja.
Necesariamente no son los más altos ni los más guapos, pero sí los que garantizan una mejor descendencia. Ahora los cabreros de la provincia los pueden conocer a través de un catálogo que reúne los datos familiares y genéticos de los machos cabríos considerados los mejores sementales dentro de su raza: la cabra malagueña.
La Asociación Española de Criadores de Cabra Malagueña ha editado un catálogo con sus mejores sementales con motivo de su 25 aniversario, en la línea de seguir contribuyendo al impulso genético de esta raza.
"Comprobar que un macho cabrío es un buen semental conlleva un proceso muy largo que se extiende a lo largo de hasta seis años. Para constatar que son lo que llamamos sementales ´mejorantes´, ese macho debe haber inseminado a varias hembras de diferentes ganaderías, y éstas haber tenido en conjunto hasta 30 crías que produzcan más leche que la media. Se trata de conseguir más productividad para el ganadero, con cabras que son genéticamente superiores", explica el secretario ejecutivo de la asociación, Juan Manuel Micheo.
El catálogo de machos reúne a 14 sementales ´mejorantes´, muchos de ellos de la zona sur de El Torcal, en concreto, de La Higuera y de La Joya. Pero también hay machos reproductores de la pedanía antequerana de Cartaojal, del pueblo de Alfarnate, de Álora, de Teba y de Casarabonela. "El catálogo se completa con otros 18 machos que aún tenemos en pruebas pero que presentan indicios de dar garantías de una buena descendencia", dice el responsable de la asociación.
Las crías de estos machos genéticamente superiores producen hasta el doble de leche que una cabra tradicional. Así, si una cabra ofrece de media unos 350 litros de leche anuales, esta cifra se incrementa en 200 litros en animales que proceden de ganaderías mejoradas. "Y esta cantidad de leche puede llegar a los 750 litros anuales en algunas cabras. La cifra productora más alta que hemos obtenido está fijada en 1.200 litros de leche anuales por animal", aclara Micheo.
Las cabras más poderosas en este terreno pertenecen a dos ganaderías integradas en la asociación: una de Colmenar, con más de 400 cabezas, y otra de La Joya, con hasta 1.000 cabras. El mundo caprino se suma, así, a los avances genéticos.