ANA GARCÍA.
La vecina de Casarabonela Juana Gallego Sánchez, de 65 años de edad y con una minusvalía del 90%, quiere volver a su casa después de que hace dos años sufriera grandes desperfectos por la rotura de una tubería municipal.
Su hermana Dolores lleva dos años luchando a la espera de que el Ayuntamiento arregle los daños que sufrió la vivienda como consecuencia de unas filtraciones de la red de agua que causó un deslizamiento del terreno y grietas en la fachada, al igual que en otras cuatro casas de la misma calle, Puerta de Alozaina.
«Esto ocurrió el 21 de diciembre de 2007 y hasta hoy no se ha solucionado; mi hermana está ahora en Málaga, con otra hermana, y no puede vivir en su pueblo que es lo que tanto le gusta», lamenta Dolores.
Por su parte, el alcalde, Sebastián Gómez, dice que el Ayuntamiento no puede asumir el arreglo por el gran coste de las reparaciones y ha propuesto a la familia de Juana un cambio a otra vivienda, que está en construcción.
«Pero está en una de las calles con más pendiente de Casarabonela y es injusto que quieran cambiar una casa de 168 metros en una calle sin pendiente y con buena accesibilidad, por un piso de 87 metros con problemas de accesibilidad, ya que para acceder a él hay varios escalones», explica Dolores. Para la familia y vecinos de Juana esta situación es muy dolorosa, ya que es una persona muy vinculada emocionalmente a su vivienda y su entorno social. «Es una persona que le encanta su pueblo, sus vecinos, la feria...».
La familia denuncia la situación y pide la reparación de la vivienda de Juana «para acabar con los daños morales a una persona que sólo quiere tener la calidad de vida que tenía antes».