LOLA SÁNCHEZ. ANTEQUERA.
Unos 45 millones de euros costará ejecutar la infraestructura que permitirá abastecer de agua a la comarca norte de Málaga a partir de un trasvase desde el pantano de Iznájar (perteneciente a la cuenca del Guadalquivir), al objeto de garantizar los recursos hídricos que requiere el desarrollo de esta zona, con un margen temporal fijado hasta el 2030.
Así se desprende del anteproyecto que encargó la Consejería de Medio Ambiente, a través de la Agencia Andaluza de Agua, hace más de un año, en el que se recogen, además, todas las necesidades de desarrollo que requerirán los 12 municipios de la comarca norte que se verán favorecidos por esta obra hidráulica, con una estimación de crecimiento que permite hablar de más de 118.000 habitantes beneficiados para la mencionada fecha.
El anteproyecto de la infraestructura se enmarca en el borrador del Plan Hidrológico de la Demarcación de la Cuenca Mediterránea, que se encuentra en fase de exposición pública hasta noviembre. La previsión es que el plan sea aprobado de forma definitiva por la Junta para finales de año, y a partir de aquí el documento deberá ser incluido en el Plan Hidrológico Nacional, ya que deberá ser el Estado el que «autorice» el trasvase de agua desde una cuenca a otra, aclaró la delegada de Medio Ambiente, Remedios Martel.
A partir de aquí se impulsarán las gestiones necesarias para sacar a concurso la redacción del proyecto y la obra, que asumirá para 2030 una capacidad de transporte de 15 hectómetros cúbicos. No obstante, a medio plazo, las necesidades hidráulicas de crecimiento de la comarca norte estarán cubiertas con unos 4,9 hectómetros cúbicos.
La actuación contempla el desarrollo de 140 kilómetros de nuevas tuberías, así como la ejecución de dos depósitos y estaciones de bombeo. La infraestructura se completará con las redes de saneamiento actualmente existentes, y el desarrollo de la misma está pendiente de llevarse a término a través de una colaboración público-privada.
«En el panorama económico en el que nos encontramos, la garantía de desarrollo de las actuaciones necesarias para la población pasa por la posibilidad de impulsar los proyectos con participaciones público-privadas, en base a aquellas áreas que luego serán explotadas gracias a estos recursos», aclaró Martel. Los recursos a transferir no serán agotados al 100% por los municipios a los que va destinado este transvase, de forma que cada una de las poblaciones beneficiadas contemplan una serie de posibilidades para su desarrollo más inmediato. «Este aporte extra supondrá un 40% de las necesidades de crecimiento que tienen previstas estos municipios», dijo Martel.
El alcalde de Antequera, Ricardo Millán, avanzó la necesidad de este aporte de agua para el desarrollo de infraestructuras de calado en la ciudad como el Puerto Seco, el aeropuerto o la ciudad de innovación agroalimentaria, sujetas, desde un principio, a la garantía de recursos hídricos extras.