Catástrofes

Los pueblos inundados en 2012 aún esperan las inversiones prometidas

Dos puentes en Álora, la mitad de la calle Arroyo en el Rosario y la depuradora del Trabuco siguen sin ser restaurados

27.09.2015 | 16:54
Imagen de cómo quedó el puente de hierro de Álora, tras la riada de 2012.

La riada, tras la caída de 200 litros por metro cuadrado, afectó a unas 8.000 personas con pérdidas de más de 7,5 millones.

Las heridas de la gota fría aún laten en las calles de los municipios que jamás podrán olvidar ese fatídico 28 de septiembre de 2012, en el que las lluvias torrenciales se cobraron la vida de dos personas e inundaron viviendas, enterraron negocios bajo el fango o edificios públicos que aún delatan la altura de las aguas engullendo todo lo que encontraban a su paso.

Tres años después, los vecinos aún esperan el arreglo de infraestructuras públicas dañadas o simplemente desaparecidas, casi en su totalidad competencia de la Junta de Andalucía.

Los 200 litros por metro cuadrados caídos en apenas unas horas afectaron a unas 8.000 personas de Villanueva del Rosario, del Trabuco y Álora, y con menor intensidad del Valle de Abdalajís, Bobadilla en Antequera, Mollina y Archidona. Los daños económicos superaron los 7,5 millones de euros.

Tres años después, Álora es el municipio más afligido por esta catástrofe. Nada se ha hecho tras la riada. La principal necesidad es la limpieza del cauce del río Guadalhorce, que debe de ejecutar la Consejería de Medio Ambiente y que no está presupuestada. La inacción en esta zona afectó a 70 viviendas y a toda la red de agua potable de la localidad, con un coste para las arcas municipales de 500.000 euros.

«Para mí es más dejadez de la Junta que otra cosa. Hay vidas en peligro. La desgracia que ocurrió hace tres años puede volver a ocurrir» lamenta el alcalde, José Sánchez (PSOE).

La violencia del agua arrasó el puente del hierro, que une la barriada El Puente con La Estación. La imagen sigue intacta aunque cubierta de maleza. La Consejería de Fomento no ha repuesto la infraestructura, que supone un perjuicio para 1.500 vecinos que tienen que dar un rodeo de 4 kilómetros, suponiendo una merma en «la economía de las empresas que están incomunicadas».

Abandonada está también la reparación del puente que se encuentra en la salida de emergencia de los túneles del AVE. «Si hay un accidente de un tren, la ambulancia y los bomberos no podrían pasar, tendría que dar una vuelta de más de una hora por El Chorro» señala Sánchez, quien explica que está actuación de Adif está presupuestada en 800.000 euros.

El munícipe lamenta no haber recibido ni un céntimo de la Junta y 175.000 euros del Gobierno central.

La imagen de la calle Arroyo fue la primera impronta de la catástrofe en Villanueva del Rosario. Unas 170 familias vieron subir el agua por sus casas. Esta vía aún está a medio arreglar, ya que la inversión del Gobierno central, 190.000 euros, no fue suficiente.

«En esta calle hay que cambiar tuberías que están atoradas para darle salida a las aguas. Esto costaría unos 400.000 euros y pensamos hacerlo con las obras del PER», expone el regidor, José Antonio González (PSOE), quien informa de la compra de una vivienda para dar salida a las aguas a mitad de la vía.

En estos tres años se han restaurado tres puentes El Tejar, Platero y Herrezuela, además de cuatro caminos rurales: entre ellos el Gumeo y el Hondonero, con los fondos procedentes del Estado y la Junta. El Gobierno andaluz ha destinado 500.000 euros.

A pesar de ello, queda por encauzar el río Cerezo a su paso por el pueblo para que no se vuelva a repetir la escena, una responsabilidad de la Junta de Andalucía.

Por otro lado, González lamenta que en su día fueran denegados 120 expedientes de familias cuyas viviendas quedaron destrozadas. Circunstancia vivida casi en el 100 por cien de los casos por quienes carecían de seguro.

Por último, Villanueva del Trabuco aún espera la reparación de la depuradora, que se llevó la riada, así como el encauzamiento del río Guadalhorce. Este último proyecto viene de largo. Es un compromiso del Gobierno andaluz desde 1993. «El encauzamiento del río Guadalhorce es vital para evitar que cada vez que llueva los vecinos tengan el alma en vilo», insiste el alcalde, Jose María García (Trabuco Sí).

Por su parte, la depuradora esta licitada con un presupuesto de 2,1 millones de euros, desde hace más de un año, y con un proyecto en fase de redacción. En este tiempo sólo se ha acondicionado del arroyo del Chavo por una cuantía de 200.000 euros del Estado y de las arcas municipales, que en total han invertido cerca de un millón de euros.

Después de tres años, los alcaldes siguen esperando la colaboración de las administraciones para que desaparezca totalmente la huella de aquella tormenta, antes de que caiga otra.

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