EFE
Se trata, sin embargo, de la primera reforma gubernamental que acomete en la IX legislatura, que se produce diez meses después de las elecciones del 9 de marzo pasado.
Zapatero cambió hasta en cuatro ocasiones su primer Gabinete, integrado por quince ministros.
Aprovechando la dimisión de José Bono como ministro de Defensa a petición propia por motivos personales, Zapatero encaró la primera remodelación de su Gobierno el 7 de abril de 2006 con las sustituciones de esta cartera y las de Interior y Educación y Ciencia.
José Antonio Alonso se hizo cargo de la cartera de Defensa, mientras que el hasta entonces portavoz del grupo socialista en el Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba, asumió la de Interior y Mercedes Cabrera la de Educación.
Cinco meses después, en concreto el 8 de septiembre, el BOE publicó el cese de José Montilla como ministro de Industria para concurrir a las elecciones autonómicas catalanas y el nombramiento de Joan Clos, hasta entonces alcalde de Barcelona, para sustituirle en el cargo.
Precisamente en la tercera reforma de su Gobierno, el 12 de febrero de 2007, Zapatero nombró a Fernández Bermejo como ministro de Justicia para relevar en el cargo a Juan Fernando López Aguilar, que se presentó a los comicios autonómicos canarios.
La mayor remodelación de Zapatero se produjo en pleno verano, el 6 de julio de 2007, a ocho meses del final de la VIII legislatura, cuando el jefe del Ejecutivo nombró a Bernat Soria ministro de Sanidad; a Carme Chacón al frente de Vivienda; a César Antonio Molina, en Cultura, y a Elena Salgado como titular de Administraciones Públicas.
Después de las elecciones del 9 de marzo, Zapatero formó un nuevo Gobierno con 17 ministros, cinco de ellos nuevos: Cristina Garmendia (Innovación), Bibiana Aído (Igualdad), Celestino Corbacho (Trabajo e Inmigración), Miguel Sebastián (Industria) y Beatriz Corredor (Vivienda).
Jesús Caldera, Cristina Narbona, Joan Clos y José Antonio Alonso abandonaron el Ejecutivo, mientras que Carme Chacón cambió la cartera de Vivienda por la Defensa.