la opinión. Madrid
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tuvo que afrontar ayer una dura sesión de control en el Congreso. Desde la bancada del PP y ERC se le reprochó su política de "decir a todo que sí", lo que le ha llevado a ver retirada la confianza de muchos partidos parlamentarios. A pesar de las críticas de los republicanos, la intención del PSOE es tender puentes hacia la izquierda para buscar los suficientes apoyos.
El líder del PP, Mariano Rajoy, arremetió contra la política económica del Gobierno y advirtió a Zapatero de que si persiste esta situación "no aguanta más de medio año".
Aunque el presidente insistió en que el Ejecutivo ha hecho frente a la crisis con medidas para atender a las familias y los desempleados, Rajoy dudó de su credibilidad y empezó a enumerar los problemas que, a su juicio, tiene Zapatero.
"Tiene usted un problema, que nadie la cree y nadie quiere estar con usted porque no le es rentable. Tiene usted un segundo problema, que sus medidas no funcionan. Tiene usted un tercer problema, que es incapaz de aceptar las sugerencias que le hacemos los demás", afirmó.
Además del PP, ERC también considera que el Gobierno está solo y asegura que Zapatero está "sin oxígeno tras estos resultados electorales". "Los grupos parlamentarios han puesto el cartel de ´aquí no se fía´, señor Zapatero", recalcó durante la sesión de control el portavoz de ERC, Joan Ridao, que le advirtió de que los partidos catalanes no serán sus aliados sin contrapartidas.
Ridao insistió en que Zapatero empezó acompañado y ha terminado solo tras fracasar el Estatuto de Cataluña y el proceso de paz y después de quemar a sus aliados. Sin embargo, el presidente del Gobierno señaló que "hay grupos suficientes para llegar a acuerdos" y que el PSOE, con sus 169 diputados, "tiene la base suficiente para llegar a acuerdos en la base del diálogo".
PNV. Por su parte, el portavoz del PNV en el Congreso, Josu Erkoreka, opinó durante una entrevista que la posibilidad de que Zapatero acabe la legislatura es "cada vez más difícil" al tener unos apoyos "cada vez más precarios" y en un contexto de crisis de la que el Gobierno "acabará siendo responsable en buena media".
Ante esta avalancha de críticas y ´huida´ de apoyos, el PSOE está dispuesto a tender puentes con las fuerzas de izquierda del Congreso para buscar los apoyos parlamentarios que le permitan sacar adelante sus iniciativas legislativas, según fuentes de la dirección del grupo socialista. Para ello, se van a sistematizar las reuniones con el grupo de ERC-IU-ICV.
No obstante, los socialistas no alcanzarían la mayoría absoluta únicamente con ERC-IU-ICV, que tiene cinco diputados, por lo que necesitarían el apoyo de otras fuerzas, como el BNG (dos parlamentarios) o NaBai (uno).