LA OPINIÓN. Madrid
El juez instructor del ´caso Gürtel´, Antonio Pedreira, imputó ayer los delitos de cohecho, tráfico de influencias, fraude fiscal, asociación ilícita, blanqueo de capitales y falsedad al ex consejero de Deportes de Madrid, Alberto López Viejo, y le impuso una fianza de 750.000 euros.
El magistrado también imputa a López Viejo –que se negó a declarar hasta que se levante el secreto del sumario en la causa– la participación en una trama delictiva y establece la fianza a petición de la Fiscalía Anticorrupción para asegurar las posibles responsabilidades pecuniarias del ex consejero del Gobierno regional.
Según la investigación desarrollada por el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, antes de inhibirse en favor del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, López Viejo –que mantiene su acta de diputado en la Asamblea de Madrid– recibió un total de 563.000 euros de la organización presuntamente liderada por Francisco Correa.
Polémica. Por otra parte, la presidenta de las Cortes Valencianas, Milagrosa Martínez, expulsó ayer del pleno a la portavoz del grupo Compromís, Mònica Oltra, por llevar una camiseta con una fotografía del president de la Generalitat, Francisco Camps, y el lema en inglés ´Se busca. Sólo vivo´.
La entrada de Oltra en el hemiciclo con esa camiseta, con la que pretendía denunciar que Camps "está prófugo de la política", ya que no acudió ayer a la sesión de control a responder preguntas sobre la supuesta trama de corrupción del PP, generó la indignación de los diputados del grupo popular y de su portavoz, Ricardo Costa.
Posteriormente, en rueda de prensa, Compromís denunció que existen contratos menores entre la Generalitat y empresas de la trama de corrupción del ´caso Gürtel´ por al menos 574.873 euros y consideró que esa es "la trama" y por ahí hay que investigar.