justicia

Garzón recurre la admisión de la querella por prevaricación

02.06.2009 | 01:33
Enfrentamiento. Garzón rechaza la acusación de Manos Limpias.
Enfrentamiento. Garzón rechaza la acusación de Manos Limpias.

El magistrado asegura que sólo se trata de una "burda represalia" contra él por archivar un caso contra Carrillo por los fusilamientos de Paracuellos

El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha recurrido ante el Tribunal Supremo (TS) la admisión a trámite de la querella por prevaricación interpuesta contra él por el sindicato ultraderechista Manos Limpias por su actuación en el caso de las
desapariciones durante la Guerra Civil y el franquismo.
Así lo informaron ayer fuentes jurídicas, que añadieron que el abogado de Garzón, Gonzalo Martínez-Fresneda, presentó el recurso el sábado en el Juzgado de guardia de la Plaza de Castilla de Madrid, desde donde será remitido al Supremo.
El juez niega en su recurso haber prevaricado al declararse competente en el caso y recuerda que ni el fiscal ni los magistrados de Sala de la Audiencia Nacional cuestionaron esta decisión como "extravagante, absurda o esperpéntica" o como constitutiva de un delito de prevaricación.
La decisión del Supremo –adoptada por unanimidad– es "jurídicamente inaceptable, dicho sea con el máximo respeto", destaca el abogado, para quien la querella "no es más que una burda represalia contra el juez" porque, en su día, archivó una querella de una asociación contra Santiago Carrillo por los fusilamientos de Paracuellos del Jarama.
Aunque el motivo esgrimido por Garzón para declararse competente para investigar estos hechos "puede ser discutible", "de ahí a considerar que tal decisión es indiciariamente prevaricadora media un abismo insondable", observa Martínez Fresneda.
"Parece extraño que si Baltasar Garzón pervirtió de forma grave el orden jurídico al objeto de instruir una causa para la cual el juzgado era manifiestamente incompetente, esta grosera asunción debería haber sido advertida", tanto por la Fiscalía, como por la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional o por el magistrado Santiago Pedraz, que le sustituyó cuando estaba de baja médica.
Lo que sí existió, indica el letrado, fueron "discrepancias jurídicas" con el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, que se enmarcan "en una diferente, pero legítima interpretación de normas procesales".

Más argumentos. Tampoco fue "cuestionada como extravagante o absurda" la decisión del juez cuando los magistrados de la Sala de lo Penal resolvieron sobre la competencia, ni la creyeron merecedora de "una instrucción penal".
"No se trata de una decisión extravagante ni esperpéntica", insiste el letrado, al recordar que, incluso, fue defendida por tres magistrados de la Sala de lo Penal que emitieron votos particulares a la decisión mayoritaria del tribunal.
Estima además que si lo que se considera prevaricación es el hecho de declararse competente, "la situación injusta ya se habría resuelto" con la inhibición y con la estimación de la cuestión de competencia que planteó el fiscal ante la Sala.
Cree también contradictorio que el Supremo considere prevaricadora tanto la decisión por la que se declaró competente pidiendo certificados de defunción de responsables de la dictadura y "cuando, más tarde, se inhibió de la causa", al declarar extinta esta responsabilidad.

Enlaces recomendados: Premios Cine