la opinión. Madrid
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se pronunció ayer por fin sobre el resultado de las elecciones europeas. Advirtió del riesgo de que los resultados creen un "espejismo" y aseguró, en el pleno del Senado, que "lo único evidente" es que los populares "siguen sentados donde están", en la oposición. Mientras, el grupo socialista en el Congreso discrepó de la postura de la dirección socialista y eludió hacer autocrítica ante la derrota.
Zapatero respondió en el Senado al portavoz del PP, Pío García Escudero, quien comenzó su pregunta sobre el futuro de la central nuclear de Garoña en la sesión de control con un análisis de los comicios europeos, que muestran, afirmó, que el Gobierno ha perdido la confianza de los españoles.
El jefe del Ejecutivo, que no había querido comentar las elecciones en una pregunta previa de un senador de CiU, señaló al portavoz del PP que la diferencia entre socialistas y populares es que, sean como sean los resultados, los primeros lo aceptan "muy bien" y no buscan "excusas en los rivales". "Espero que disfruten de los resultados", concluyó.
Valoración. García Escudero había comenzado su intervención en el pleno con una valoración de la victoria electoral del PP y con un "dichosos los ojos que le ven" dirigido a Zapatero, que hasta ayer no había comentado en público la derrota socialista.
"Yo también me alegro de verle, de verle donde está sentado, porque no vaya a ser que las elecciones creen un espejismo; lo único evidente es que siguen sentados donde están, tengamos las cosas claras", le respondió el presidente del Gobierno.
Zapatero mostró además su sorpresa por el tono "tan agrio" con el que los populares hablan de unas elecciones "que han ganado". "Parece que ni cuando ganan están contentos", dijo.
Resultados "asumibles". Por su parte, el portavoz del grupo socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, también habló ayer de los resultados electorales y reconoció que no son buenos, pero eludió hacer autocrítica porque los ve "asumibles" y los sitúa en un contexto de crisis grave en el que todos los gobiernos europeos han sido castigados por sus electores.
En rueda de prensa, Alonso insistió en que estos resultados no son extrapolables a unos comicios generales y recordó al PP que la cuestión de confianza que pide ya tuvo lugar en marzo de 2008, cuando Zapatero se consolidó en el Gobierno.
Alonso estimó que el PP está mostrando una "seria ansiedad" que debería rebajar, ya que en el último debate sobre el estado de la nación demostró que "no tiene fuerza política". Por ello, se mostró convencido también de que los populares no presentarán una moción de censura.