la opinión. Madrid
La Policía Nacional desarticuló la madrugada de ayer en Guipúzcoa un comando armado de ´legales´ de ETA que estaba listo para atentar de forma inmediata pero que todavía no había iniciado su actividad terrorista.
En la operación, dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, los agentes detuvieron a tres presuntos miembros de ETA no fichados por la Policía y se incautaron de más de 75 kilos de material explosivo.
Los arrestados son Olatz Lasagabaster y Patxi Uranga, detenidos en la localidad de Usurbil, y Ainara Vázquez, apresada en Astigarraga y que figuró en las listas de Acción Nacionalista Vasca por esta localidad guipuzcoana en las elecciones municipales de 2007.
"Era un comando que no había iniciado su actividad terrorista, pero que estaba en condiciones de comenzar a atentar", subrayó el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, quien destacó que los detenidos tenían ya todo lo necesario para actuar.
En el mismo sentido se expresó horas después, desde Washington, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien no dudó en asegurar que el comando iba a actuar, porque ya tenía los explosivos.
Asimismo, destacó que es "la tercera vez que la Policía hace la misma operación, desmantelar un comando que todavía no había actuado". "Es evidente que se han evitado atentados, es evidente porque tenían dinamita y la iban a utilizar", continuó. "Cuando uno tiene en su casa 70 kilos de explosivos está claro que no los tiene para las Fallas", insistió.
Según fuentes de la lucha antiterrorista, las fuerzas de seguridad tenían controlados a los detenidos desde diciembre de 2007, pero fue la recepción de los 75 kilos de explosivo lo que aceleró su arresto.
Registros. En los cuatro registros realizados en Usurbil, Astigarraga, Lasarte y San Sebastián, la Policía se incautó de 65 kilos de nitrato amónico y más de diez de polvo de aluminio, con los que se fabrica el amonal. Además, se intervino unos 25 metros de cordón detonante, material para la confección de artefactos explosivos, ordenadores, dos walky-talkies, unos grilletes y documentación.
Dentro del material incautado no se han encontrado elementos para la confección de bombas-lapa, como la utilizada en el atentado del pasado viernes que costó la vida del inspector de Policía Eduardo Puelles. Tampoco hay evidencias de que este grupo sea el responsable de los ataques y sabotajes sufridos en los últimos meses por algunas de las empresas adjudicatarias de las obras de la ´Y´ vasca, ni tampoco del atentado que el pasado diciembre costó la vida en Azpeitia a Inaxio Uria.