efe. Madrid
El director del CNI, Alberto Saiz, entregó ayer a la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso las facturas de sus actividades privadas para probar que no ha usado fondos públicos para fines particulares, en una sesión que no convenció al PP, que consideró "más necesaria que nunca" su comparecencia en abierto, "con luz y taquígrafos".
A puerta cerrada y durante más de tres horas, Saiz compareció ante la Comisión de Control de los créditos de los Gastos Reservados, denominada de Secretos, para defenderse de las acusaciones publicadas contra él en el diario El Mundo.
Según este rotativo, el jefe del CNI usó medios del centro para cazar y pescar en países exóticos, limpiar la piscina de su casa, favorecer a familiares y amigos y someter a agentes del centro al polígrafo de la verdad.
Ante numerosos medios concentrados al finalizar su intervención, Saiz dijo que se sentía muy satisfecho, afirmó que había dado detalles exhaustivos y que entregó la documentación acreditativa de todas sus palabras.
Objetivos. El máximo responsable de los servicios secretos subrayó que "el CNI está funcionando a la perfección y a pleno rendimiento", y que está alcanzando "niveles muy elevados de consecución de objetivos".
Su comparecencia no convenció al PP y su portavoz, Soraya Sáenz de Santamaría, afirmó que ahora es más necesario que nunca que el director del CNI comparezca en la Comisión de Defensa del Congreso, en una sesión pública, al igual que hizo el pasado 20 de mayo.
La Mesa del Congreso calificó ayer una petición del Partido Popular en este sentido y será ahora la Comisión de Defensa, que se reúne hoy, la encargada de decidir si se sustancia o no la comparecencia del responsable de los servicios de inteligencia.