efe. Madrid
El pleno del Senado rechazó ayer, como se preveía, el techo de gasto para 2010 y los objetivos de estabilidad presupuestaria para el trienio 2010-2012 presentados por el Gobierno, cifras que vuelven al Congreso, donde se espera que se aprueben definitivamente la próxima semana.
El PP, que tiene la mayoría en la Cámara Alta, consiguió en el Senado el rechazo al primer trámite de los Presupuestos Generales del Estado de 2010, junto con los votos en contra del PNV y de ERC. Los senadores socialistas, junto con los de Coalición Canaria y los seis integrantes del Grupo Mixto, sumaron los votos a favor, mientras que CiU, Esquerra Unida y Alternativa y el BNG se abstuvieron.
La posición de rechazo no supone "ningún revés" para el Gobierno, según expresó la vicepresidente segunda, Elena Salgado. "Sabemos leer y sabemos contar", dijo Salgado, consciente de que el límite de gasto presupuestario se aprobará sin problemas la próxima semana en la Cámara Baja.
En su intervención en el pleno, Salgado volvió a defender este techo –182.439 millones de euros, el 4,6% menos que el dinero que se empleará para 2009– para un año "especialmente complicado" que el Ejecutivo afrontará "con austeridad" para reconducir el déficit público.
Crecimiento en 2011. Insistió además en que los datos muestran que la caída de la economía se están moderando y aseguró que en 2011 y 2012 el crecimiento será "más fuerte y sostenido".
Salgado recordó asimismo que el Gobierno remitirá este otoño al Parlamento un plan económico-financiero con las medidas que piensa acometer para reducir el déficit presupuestario, un saldo negativo que, recordó, debe ser "temporal y excepcional".
El senador del PP Francisco Utrera criticó que, "por culpa del Gobierno socialista", esta votación no se haga mediante el procedimiento del veto y no implique que el Ejecutivo tenga que presentar nuevas propuestas, sino que sea simplemente devuelto al Congreso, "donde tiene más facilidad para conseguir apoyos".
Ante estas acusaciones, la portavoz del PSOE en el Senado, Carmela Silva, dijo que fueron los socialistas, y no el PP, los que más han hecho para que el Senado tenga protagonismo.