la opinión. Valencia
El PP valenciano, a través de su secretario general, Ricardo Costa, denunció que el informe policial sobre la supuesta financiación ilegal del partido es "un claro montaje instigado desde el Ministerio del Interior", presidido por Alfredo Pérez Rubalcaba, mientras que el PSOE pidió explicaciones al presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, sobre lo que pasa en su formación.
El jueves se hizo público un informe de la Brigada de Blanqueo de la Policía en el que se aseguraba que la dirección regional del PP organizó una financiación ilegal del partido a través de la firma Orange Market, vinculada a la trama empresarial del ´caso Gürtel.
Según la Policía, el vicepresidente primero del Gobierno valenciano, Vicente Rambla, el secretario general del PPCV, Ricardo Costa, el vicesecretario, David Serra, y la tesorera del partido, Yolanda García Santos, estaban al tanto de la operativa financiera irregular.
La contabilidad de Orange Market, la empresa de Álvaro Pérez, ´El Bigotes´, ha puesto de manifiesto que había dos contabilidades para facturar al PP, una oficial con IVA y con importes menores al gasto real y otra "en negro".
Medidas legales. Ricardo Costa anunció la presentación de una denuncia contra sus autores, al tiempo que dijo que no ha pensado dimitir. Costa, quien admitió que el PPCV se equivocó al trabajar con Orange Market, explicó que la denuncia se plantea en principio contra la persona que encarga el informe y la que lo firma, "no contra la Policía".
El presidente de la Generalitat y del PPCV, Francisco Camps, recibió el apoyo telefónico del líder del PP, Mariano Rajoy, quien respaldó todas las acciones que se adopten desde el PP valenciano, según fuentes del partido. Camps no quiso pronunciarse directamente sobre el informe y se remitió ante los periodistas a las declaraciones efectuadas por Costa.
La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, dijo desconocer por qué y quien encargó el informe, y agregó que "la contabilidad del partido es auditada todos los años por el Tribunal de Cuentas y es una contabilidad legal y en toda regla". Por su parte, el vicepresidente primero del Gobierno valenciano, Vicente Rambla, a través de un comunicado de prensa, calificó de "falsas, irracionales y ridículas" las conclusiones del informe y anunció que presentará una querella por injurias por las informaciones difundidas.
Rambla mostró su perplejidad por la publicación de unas conversaciones entre responsables de la trama, en las que se le cita, al considerarlas "carentes de base probatoria alguna", aunque señaló que en ellas, se constata su "negativa a aceptar las pretensiones de la empresa implicada".
La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, dijo desconocer la supuestas financiación ilegal del PPCV, y aseguró que "jamás ha tenido relación con nadie de los personajes de la trama Gürtel", al tiempo que negó recibir regalos de Álvaro Pérez ´El Bigotes´.
Por su parte, el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, consideró que "detrás de la financiación del PP sí parece que hay una mano negra", y advirtió al líder de los populares de que "cada minuto que pasa es tarde" para él y para su partido.