la opinión. Madrid
Un día después de que el Consejo de Ministros aprobase el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2010, el PNV confirmó que no cierra la puerta a apoyarlos y ERC y BNG no dieron un no rotundo. Frente a la en principio firme oposición del resto de partidos, debido sobre todo a la subida de impuestos, la actitud de estas formaciones da ánimos al Gobierno de cara a la negociación.
El portavoz del PSOE en el Congreso, José Antonio Alonso, defendió ayer los presupuestos y se mostró confiado en llegar a acuerdos en una negociación "generosa" con los grupos, salvo el PP, que se ha "auto excluido", y CiU, que no querrá apoyarlos por sus expectativas electorales en Cataluña. "Veremos a ver qué es lo que pide cada grupo", apuntó el portavoz socialista, aunque mostró su seguridad en que se llegará a un acuerdo.
En la Conferencia de Organizaciones Sectoriales del PSOE, el vicesecretario general, José Blanco, se refirió a la subida de impuestos y dejó claro que el dinero que recauda el Estado "no van a ninguna caja B, como está de moda en el PP".
En cuanto a la oposición, el presidente del PNV, Iñigo Urkullu se mostró receptivo al diálogo. Durante la celebración del Alderdi Eguna, día del partido, pese a reconocer "lo mal que lo está haciendo Rodríguez Zapatero, su falta de rigor, y la situación política en la que está", apuntó que el PNV, "por responsabilidad institucional y por Euskadi, si hay que negociar, [los presupuestos] negociará, si es posible el acuerdo, acordará" y siempre "cumplirá la palabra dada".
ERC. Por su parte, el portavoz de ERC en el Congreso, Joan Ridao, insistió en que los republicanos condicionarán su apoyo a los PGE a "contraprestaciones políticas importantes", como una nueva gestión para el aeropuerto de El Prat.
Desde el BNG, Guillermo Vázquez, se mostró "profundamente crítico" con las medidas de política fiscal y dijo que podrían constituir "un obstáculo muy importante que va a dificultar mucho poder llegar a acuerdos".
En el otro lado y al margen del rechazo seguro del PP, IU sostiene que en principio no apoyará las cuentas porque "van en contra de los intereses de la clase trabajadora, de las pymes, los mileuristas, y la gente que sufre la hipoteca todos los meses", según declaró su líder, Cayo Lara.
Mientras, el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, reiteró que "difícilmente" se podrá evitar que su grupo enmiende a la totalidad las cuentas porque "no sirven para salir de la crisis, son sólo para salir del agujero de gasto en que se ha metido el PSOE". No obstante, recalcó que la decisión "no está adoptada". Tras la presentación del proyecto el martes en el Congreso, arrancará la negociación.