la opinión. Madrid / Valencia
Tanto el líder nacional del PP, Mariano Rajoy, como su número dos, María Dolores de Cospedal, exigieron ayer al presidente valenciano, Francisco Camps, un gesto "contundente" ante las nuevas informaciones sobre el ´caso Gürtel´ y la supuesta financiación irregular del partido que revela un informe policial, desestimado por el Tribunal Superior de Justicia de la comunidad.
En una entrevista en Punto Radio, Rajoy aseguró que tiene "mucha confianza" en Camps, pero emplazó al partido en esta comunidad a hacer "un esfuerzo" para "explicar bien" a los ciudadanos lo que ha ocurrido y las conversaciones publicadas en los medios de comunicación con uno de los cabecillas de la presunta red de corrupción.
Aseguró que habla "a menudo" con Camps y admitió que éste está "preocupado" porque el PP valenciano, dijo, se encuentra en una "situación diabólica" al tener que "demostrar su inocencia" cuando lo normal en un sistema democrático es tener que demostrar la culpabilidad.
Al ser preguntado si cree que son "falsos" los informes que están apareciendo en la prensa, Rajoy subrayó que él cree en la presunción de inocencia, pero señaló que "los diálogos son interpretables", en referencia a las conversaciones publicadas.
Por su parte, De Cospedal aseguró que su partido apoya y respalda sin fisuras a los populares valencianos y a su presidente. "Quiero dejar claro el apoyo de todo el partido al PP en Valencia. Estamos convencidos de que el partido en la Comunidad Valenciana actuará convenientemente, de eso no nos cabe la menor duda", puntualizó. Precisó que la dirección nacional entiende por "conveniente" que Camps pueda actuar "de manera libre y contundente".
Respuesta. Tras estos comentarios de Rajoy y De Cospedal, los populares valencianos aseguraron que cuentan con la aceptación y el apoyo de la dirección nacional del PP para tomar las "medidas pertinentes" ante las acusaciones procedentes del "Partido Socialista y el Gobierno de Zapatero".
En un comunicado, el partido en la Comunidad Valenciana reitera que estas medidas pasan por la presentación de una denuncia sobre el informe policial donde aparecen "informaciones sesgadas, intencionadas y sin pruebas" que apuntarían a una posible financiación irregular del PPCV.
Asimismo, se encarga un informe sobre las cuentas del PPCV "a una firma auditora internacional para que quede patente, de nuevo, la transparencia de las mismas", así como que el Tribunal de Cuentas "vuelva a fiscalizar de forma individual" la contabilidad de esta formación, y se reclama la creación de una comisión de investigación en las Cortes sobre la financiación del PPCV y del PSPV. Los socialistas ya han rechazado que se les investigue.