l.o. Madrid
El patrón del Alakrana, Ricardo Blach, aseguró ayer que las condiciones a bordo del atunero que lleva 40 días secuestrado en aguas somalíes han mejorado "un poco" y han disminuido las "agresiones y vejaciones" a las que son sometidos los 36 tripulantes desde que se sabe que el Gobierno español estudia la posibilidad de extraditar a los dos piratas que permanecen detenidos en España, por lo que urgió a que se adopte esta medida.
"Ellos saben lo mismo que nosotros, se han quedado contentos con ver que van a enviar a sus compañeros para aquí y por eso han dejado de maltratarnos de momento, pero si la Audiencia Nacional dice que los piratas no vienen, probablemente empezarán a matarnos", alertó Ricardo Blach en declaraciones a Europa Press. "Suplico a las instituciones y al Gobierno que nos manden a los piratas para poder salir de este infierno", reiteró.
Blach explicó que el armador del Alakrana los llamó muy temprano desde Nairobi para decirles que, tras la reunión del domingo entre el primer ministro de Somalia y el embajador de España, se estudia la posibilidad de extraditar a los piratas detenidos en Madrid.
Ampliación de Atalanta. Por otra parte, las asociaciones de armadores han pedido al Gobierno que la misión Atalanta de la UE contra la piratería, que hoy cumple un año, amplíe su radio de acción y dé seguridad a la flota pesquera que faena en las aguas del Índico cercanas a las Islas Seychelles.